Los rumores han estado especialmente activos, señalando que Fable habría sido retrasado internamente y ahora podría lanzarse en diciembre para evitar competir directamente con Grand Theft Auto 6. En este contexto, la franquicia Call of Duty estaría optando por una estrategia más prudente, alejándose de ese enfrentamiento directo.
Según información difundida por CharlieIntel en Twitter, el próximo Call of Duty se lanzaría en octubre, buscando así mantenerse en su tradicional ventana de estreno y evitar coincidir con el esperado título de Rockstar. Esto refuerza la idea de que incluso las franquicias más grandes prefieren no competir cara a cara con GTA 6.
Además, todo apunta a que este nuevo título sería la siguiente entrega dentro de la saga reboot de Modern Warfare. Esto llega después de que Modern Warfare 3 (2023) recibiera críticas negativas, convirtiéndose en uno de los juegos peor valorados de la serie principal, lo que aumenta la presión sobre esta nueva entrega.
Aunque el mes de lanzamiento no sorprende —ya que Call of Duty suele debutar en octubre o noviembre—, aún existe incertidumbre sobre la fecha exacta. Se especula si optará por un lanzamiento temprano en octubre para ampliar la distancia con GTA 6, mientras que Microsoft también estaría organizando sus otros títulos para evitar conflictos similares.
Por último, otro rumor sugiere que este nuevo Call of Duty no llegaría a Game Pass desde el primer día, lo que podría decepcionar a algunos jugadores. Mientras tanto, la expectativa crece en torno a cómo la franquicia buscará recuperarse tras la recepción de su entrega anterior.





