Más de un año después del desastroso lanzamiento de MindsEye, considerado uno de los videojuegos peor valorados de 2025, Build A Rocket Boy parece estar a punto de cerrar definitivamente sus puertas. Diversos empleados han confirmado públicamente su salida del estudio, mientras que un representante de Recursos Humanos aseguró que permanecerá en la empresa hasta «el final» para ayudar a concluir sus operaciones, alimentando los rumores de un cierre total.
La información surgió a raíz de publicaciones realizadas por antiguos trabajadores en redes sociales, donde varios confirmaron que han sido despedidos junto al resto de sus compañeros. Aunque el estudio todavía no ha emitido un comunicado oficial, los mensajes de los empleados apuntan a que no se trata de una nueva ronda de despidos, sino del fin de la compañía.
La crisis de Build A Rocket Boy comenzó tras el fracaso comercial y crítico de MindsEye, que fue seguido por múltiples rondas de despidos. Posteriormente, varios exempleados iniciaron acciones legales contra el estudio a través de su sindicato, denunciando que el juego fue desarrollado bajo condiciones de crunch que afectaron tanto su salud física como mental.

La polémica también estuvo marcada por las declaraciones de sus directivos. Leslie Benzies, cofundador del estudio y exproductor de la saga Grand Theft Auto, atribuyó el fracaso de MindsEye a supuestos «saboteadores internos y externos». Por su parte, el codirector ejecutivo Mark Gerhard llegó a insinuar que las críticas negativas y las primeras impresiones desfavorables habían sido financiadas, e incluso aseguró que la investigación sobre ese supuesto sabotaje terminaría con arrestos, algo que nunca ocurrió.
Aunque todavía no existe una confirmación oficial sobre el cierre, todo indica que Build A Rocket Boy ha llegado al final de su recorrido. De concretarse, sería el desenlace de uno de los mayores fracasos recientes de la industria, poniendo fin al estudio fundado por uno de los principales responsables del éxito de Grand Theft Auto tras una cadena de decisiones controvertidas, despidos y el mal recibimiento de MindsEye.





