Uno de los primeros juegos de Nintendo 3DS que realmente me atrapó fue Bravely Default. Apareció en plena fiebre del 3D, y deslumbraba con sus gráficos de cuento que cobraban vida gracias a la añejada tecnología de Nintendo. De más está decir que la consola fue todo un éxito, repleta de JRPG memorables para disfrutar en cualquier momento y lugar. Hoy, más de diez años después, Bravely Default: Flying Fairy HD Remaster llega a Nintendo Switch 2, brindándome la oportunidad de revivir la aventura de Tiz y sus amigos en su misión por restaurar los cristales y devolver el equilibrio al mundo.

Todo comienza cuando un gran abismo se abre de forma inesperada bajo la aldea de Norende, dejando a Tiz como el único habitante con vida. Al mismo tiempo, los cuatro cristales que rigen el equilibrio del mundo han caído en la oscuridad. En su camino, Tiz conoce a Agnès Oblige, una Vestal encargada de custodiar uno de estos cristales, y decide acompañarla para encontrar la forma de devolverles su poder. Más adelante se les unen Edea Lee y Ringabel, formando así un grupo de cuatro héroes conocidos como los Guerreros de la Luz, cuya misión es restaurar el orden en el mundo.

Este título es un RPG por turnos que va mucho más allá del formato tradicional gracias a un elaborado sistema de clases y otras mecánicas adicionales. El resultado es una experiencia que reinventa las bases del género, manteniéndose fresca, cautivadora y singular incluso con el paso del tiempo. Uno de los elementos más destacados es su sistema de combate, basado en las acciones Brave y Default, que introducen un interesante componente de estrategia. Al comenzar cada batalla, los personajes parten con 0 Puntos de Batalla (BP), y cada acción que realicen consume uno. Usar Brave te permite gastar varios BP en un mismo turno para encadenar hasta cuatro acciones, pero a costa de quedarte inactivo durante los siguientes turnos si te quedas en negativo.

Por otro lado, la opción Default equivale a defenderse: el personaje se protege, recibe menos daño y gana un punto de BP, lo que le permitirá ejecutar más acciones más adelante sin consecuencias negativas. Esta dinámica permite acumular puntos con varios miembros del equipo y lanzar ofensivas coordinadas con habilidades especiales, haciendo que los combates se conviertan en enfrentamientos intensos y llenos de posibilidades tácticas.

Aquí, la estrategia es clave. Superar a los jefes depende enteramente de cómo aproveches el sistema de combate y las clases disponibles. El juego ofrece una variedad de trabajos que van desde los clásicos como mago, ladrón o caballero, hasta opciones menos convencionales como comerciante. Al dominar estas clases, puedes transferir habilidades entre ellas, permitiendo que un personaje combine lo mejor de dos roles distintos. Las batallas requieren algo más que atacar sin pensar: se trata de conocer bien las fortalezas y debilidades de tu equipo y construir combinaciones como un mago veloz con trucos de ladrón, lo que abre posibilidades estratégicas muy creativas.

En muchos RPG por turnos, el ritmo puede volverse tedioso con el tiempo, pero aquí se han implementado sistemas que previenen ese desgaste. Si necesitas dedicar tiempo a subir de nivel, reunir dinero o mejorar especializaciones, puedes automatizar las batallas con comandos definidos, ajustar la frecuencia de los encuentros o aumentar la velocidad de combate para agilizar el proceso.

Debo decir que es difícil encontrar defectos en Bravely Default Flying Fairy HD Remaster. Fue reconocido en su momento como uno de los grandes RPG, y sigue cumpliendo con esa reputación hoy. Sus personajes y diálogos mantienen el carisma, y los combates siguen siendo tan emocionantes como antes. En ese sentido, el núcleo del juego permanece prácticamente intacto. Los modelos en 3D de los personajes y escenarios son, en esencia, los mismos que en la versión de 3DS, con algunas mejoras visuales en las texturas. Esto es más evidente en personajes secundarios o en las cinemáticas, donde las animaciones pueden sentirse algo rígidas. Aun así, el arte del juego ha envejecido muy bien: las ciudades y ciertos entornos conservan su belleza y no pierden encanto, incluso al mostrarse en pantallas más grandes.

Las diferencias que presenta Bravely Default: Flying Fairy HD Remaster respecto al original responden más a limitaciones técnicas que a una verdadera renovación. En su momento, el título sacaba gran provecho de las funciones de red de la Nintendo 3DS, permitiendo a los jugadores compartir ayuda en combate mediante StreetPass o sincronizar habilidades con las de sus amigos. En esta nueva versión, esas características se han trasladado al entorno de Nintendo Switch Online, aunque de forma poco inspirada, lo que antes era una experiencia social dinámica ahora se ha reducido a simples apariciones de figuras fantasmales en los pueblos.

Se han incluido dos minijuegos inéditos, aunque más como pretexto para justificar su exclusividad en Nintendo Switch 2 que como añadidos realmente relevantes. Ambos emplean controles tipo mouse, pero no de manera demasiado satisfactoria. Luxencheer Rhythm Catch es una experiencia musical en la que debes seguir el ritmo de algunas canciones emblemáticas del juego mientras un personaje baila. Aunque cumple su función, le falta el pulido que se espera de un buen juego rítmico.

El segundo, Panic Cruise, es el más interesante de los dos. Aquí tomas el control de una aeronave, atravesando un recorrido en el que debes responder a distintas órdenes manipulando interruptores, palancas y silbatos. La propuesta tiene potencial para convertirse en un juego completo, pero en este caso se siente más como una prueba conceptual que como un modo sólido. Ambos minijuegos están algo ocultos en los menús y probablemente pasarán desapercibidos para la mayoría.

Si eliminamos estos añadidos menores, lo que queda es prácticamente el mismo juego que conocimos en su versión original. Más allá de ciertos ajustes menores en la experiencia de usuario y la adaptación de una portátil de doble pantalla a una consola híbrida de una sola, se ha mantenido fiel a su forma original. A diferencia de otros relanzamientos que suelen venir acompañados de una nueva localización, aquí incluso la traducción permanece intacta. A mí, en lo personal, esto no me resulta un problema. Precisamente por conservar esa esencia original de la 3DS, Bravely Default: Flying Fairy HD Remaster logra destacar en un panorama actual saturado de RPGs modernos, ofreciendo una experiencia clásica adaptada a una nueva generación de jugadores.

Puede que no convenza a quienes ya lo jugaron en su momento, pues tanto la historia como las mecánicas jugables siguen igual. Pero para mí, ha sido el pretexto ideal para revivir esa aventura tal como la recordaba. Aunque no aprovecha al máximo el potencial de la nueva consola y las pocas novedades que aporta parecen más una obligación técnica que mejoras reales, es difícil ponerle contras cuando tienes frente a ti uno de los mejores RPG de los últimos 15 años, jugable tanto en pantalla grande como en formato portátil. Aunque Bravely Default: Flying Fairy HD Remaster será reconocible al instante para quienes lo disfrutaron en su día, esta nueva versión representa la manera perfecta de redescubrir un gran RPG. Este clásico de la Nintendo 3DS regresa para cautivar a una nueva generación, y en ocasiones, mantener todo tal cual es la mejor decisión al revivir una obra querida. A ratos parece una joya olvidada del pasado, pero es un gusto tenerla de vuelta.

gamecored score 8

Esta review fue escrita luego de jugar una copia digital de Bravely Default Flying Fairy HD Remaster brindada por Square Enix para Nintendo Switch 2.

PUNTOS BUENOS

El sistema Brave y Default aporta tensión a cada combate. La historia sigue siendo uno de sus grandes pilares. Visualmente se siente la mejora.

PUNTOS MALOS

Las funciones exclusivas de Nintendo Switch 2 son fácilmente olvidables. Los mini juegos no le quitarán el sueño a nadie.

CONCLUSIÓN

Bravely Default: Flying Fairy HD Remaster recupera con encanto un clásico de la 3DS, ahora con visuales renovados y su sistema de combate intacto. Aunque su exclusividad en Switch 2 limita su alcance, sigue siendo uno de los RPG más recomendables del momento.