Valve ha reconocido oficialmente una de las principales razones detrás del elevado precio de la Steam Machine: su escaso poder de negociación frente a los fabricantes de memoria RAM. En una entrevista con Gamer’s Nexus, el ingeniero Pierre-Loup Griffais explicó que compañías como Valve no tienen margen para negociar costos con los proveedores de memoria, quienes simplemente establecen un precio y una cantidad disponible para compra. Según el ejecutivo, la oferta es prácticamente un “tómalo o déjalo”, dejando a Valve sin capacidad de influir en los costos de componentes clave.
Esta situación refleja una realidad cada vez más evidente en la industria del hardware. La creciente demanda de infraestructura para inteligencia artificial ha transformado por completo el mercado de memorias, provocando que fabricantes prioricen contratos con grandes empresas tecnológicas antes que con compañías enfocadas en productos de consumo. Como resultado, empresas como Valve deben competir por un suministro cada vez más limitado y costoso.
El fenómeno se ha intensificado en los últimos años. Fabricantes como Crucial han abandonado la producción de memoria RAM para consumidores, enfocándose en clientes empresariales relacionados con centros de datos para IA. Al mismo tiempo, gigantes como Samsung y SK Hynix destinan gran parte de su producción a compañías como NVIDIA, OpenAI, Anthropic y Google, que continúan expandiendo agresivamente sus capacidades de inteligencia artificial.
Las declaraciones de Valve también llegan en medio de críticas por el precio de la Steam Machine. El conocido insider de hardware KeplerL2 sugirió recientemente que la compañía podría estar obteniendo márgenes elevados o, por el contrario, siendo duramente afectada por los costos de sus proveedores. Por su parte, el filtrador Moore’s Law is Dead considera que, por el mismo presupuesto, los jugadores de PC podrían ensamblar un equipo más potente que la Steam Machine, obteniendo un mejor rendimiento por dólar invertido.
Actualmente, la Steam Machine tiene un precio inicial de 1,049 dólares para el modelo con 512 GB de almacenamiento, mientras que la versión más completa alcanza los 1,349 dólares con 2 TB, cifra que asciende a 1,428 dólares si se incluye un Steam Controller. Estos precios han generado debate entre los entusiastas del PC gaming, especialmente al compararlos con configuraciones personalizadas que ofrecen especificaciones superiores dentro del mismo rango de costo.
Griffais también explicó por qué Valve no puede aplicar el mismo modelo de subsidios utilizado por fabricantes de consolas. Debido a que la Steam Machine es una PC abierta basada en Linux, no existe garantía de que los usuarios compensen las pérdidas mediante compras en Steam. Para Valve, cerrar el ecosistema para recuperar dinero mediante exclusividades o restricciones iría en contra de sus principios. La compañía sostiene que la fortaleza del PC radica en la libertad de elección, permitiendo que cada usuario decida qué hardware comprar según sus necesidades, presupuesto y preferencias, sin verse obligado a permanecer dentro de un ecosistema cerrado.





