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Hemos entrado en otro año en que Ubisoft le seguirá brindando soporte a Assassin’s Creed Valhalla, y ese es justamente el tema que me trae hoy aquí. Desde ya debo decir que Valhalla ha rejuvenecido mi amor por la franquicia, y cada expansión posterior al lanzamiento ha proporcionado un enfoque bastante certero de los elementos más divertidos del género, al mismo tiempo que presenta nuevas características para mantener todo bastante fresco. Y, en base a todo eso, creo que Dawn of Ragnarök mantiene el estándar de calidad que habría esperado de una nueva expansión de Vahalla, a pesar de algunos pequeños baches.
Como deberás saber, en Dawn of Ragnarök regresaremos a Asgard, donde los usuarios podremos explorar una aventura más que se respalda casi completamente en la fantasía, expandiendo así el lore de Assassin’s Creed. Por cierto, para acceder a Dawn of Ragnarök deberás hacerlo por el campamento de Inglaterra, cuando Eivor es testigo de una invasión de Svartalfheim.
Para profundizar en la expansión, los jugadores deberemos asumir una vez más el papel de Odín, pero esta vez en una búsqueda para salvar a su hijo, Baldr, que ha sido tomado cautivo por Surtr. Si bien suena a una simple historia de venganza, verás que todo se torna mucho más grande grande cuando Odín empieza a enterarse de cosas que podrían desestructurar las bases de todo Asgard, después de todo, aquí nos encontramos en el inicio del Ragnarök.

Para ayudarte en tu viaje hay una nueva herramienta exclusiva del DLC: el Hugr-Rip. Se trata de un brazalete fabricado por los enanos que te permite extraer y utilizar la esencia de tus enemigos. En ese sentido, a muchos de los enemigos vencidos se les podrá extraer una habilidad inherente tras su derrota, como poder hacerse pasar por enemigos para utilizar sus inmunidades elementales o pasar de largo sin ser notado, o permitirte transformarte en cuervo para subir rápidamente a grandes alturas o cruzar distancias. Centradas principalmente en el desplazamiento, estas nuevas habilidades te permitirán interactuar con los peligros del entorno del reino y superarlos.
Cada poder único también puede mejorarse en la herrería, utilizando recursos que recolectarás en los reinos o en los enemigos que hayas derrotado. La forma en que estas habilidades se han entretejido en el arco argumental principal del juego, así como en los rompecabezas del entorno, proporciona un soplo de aire fresco a la jugabilidad, aunque debo decir que me gustaría que voláramos un poco más rápido cada vez que nos transformamos en cuervos.
Junto con el DLC, Valhalla ha añadido un nuevo nivel de calidad de armas y armaduras por encima del límite anterior (de Mítico a Divino), permitiéndote mejorar aún más tu equipo, tanto el antiguo como el nuevo. Además, al equipar las cinco ranuras de armadura con equipo divino, tendrás acceso a una bastante popular habilidad que no pudimos ver desde Assassin’s Creed Odyssey, así es, me refiero al Aterrizaje Divino. Al permitirte caer desde cualquier altura sin recibir daño, la habilidad resulta bastante útil dada la verticalidad de algunas zonas del mapa de Svartalfheim. En ese sentido, el juego siempre trabaja en función de hacerte sentir como un dios del Valhalla, y eso es perfecto y divertido.
No obstante, si tengo algunos peros con Dawn of Ragnarök, es con la narrativa del DLC. Cuando se trata de un cuento nórdico, pocas palabras son más evocadoras que «Ragnarök». Para los que conocen la mitología nórdica, saben que esa palabra entra en función de algo bastante importante. Es básicamente el día del juicio para este panteón de dioses. Entonces, esa palabra de por sí crea cierta expectativa. Aunque el viaje a través de Svartalfheim es bastante divertido, en la que te encuentras con nuevas y viejas caras mientras haces todo lo posible por salvar el reino y a tu hijo, siento que la historia termina de manera abrupta.
Aunque no voy a spoilear los momentos de la historia, los cuáles en verdad te recomiendo que los sigas, cualquier alusión al evento del Ragnarök en sí queda relegada una vez terminada la misión principal. Se hace alguna referencia sí, pero no se profundiza mucho en el tema. Si este DLC fuera la primera parte de un arco argumental de varias partes, como lo fueron los DLCs de Odyssey’s Legacy of the First Blade y Fate of Atlantis, lo entendería mejor, puesto que me quedaría claro que esta sería solo la primera parte del caos que vendrá, pero por ahora sabemos que eso no se repetirá ahora.
Otro detalle importante es que hay mucho terreno por cubrir en Dawn of Ragnarök, y todo está construido en base a la gran cantidad de contenido. La campaña me llevó unas 22 horas, pero pasé gran parte de ese tiempo explorando. En cualquier caso, es una cantidad considerable de contenido para un juego que va a cumplir su segundo año de vida. En cierto modo, se ha convertido en un alimento reconfortante para mí, ya que vuelvo a este juego en cada expansión. Por cierto, cualquiera puede disfrutar de esta nueva expansión, aunque tenga un nivel bajo, ya que el juego aumentará tu nivel de poder exponencialmente; sin embargo, usarás equipo prestado.
Assassin’s Creed Valhalla: Dawn of Ragnarök nos trae una gran dosis de mitología nórdica y un elemento de fantasía muy necesario para las expansiones del juego base. La campaña es intensa y muy entretenida, a pesar de la conclusión. Además, los poderes añadidos proporcionan nuevas formas de abordar el combate. Así que, si estabas esperando una buena oportunidad para saltar de nuevo al Valhalla, creo que este es tu momento.

Esta reseña fue escrita luego de jugar una copia digital de Assassin’s Creed Valhalla: Dawn of Ragnarök para PlayStation 5 brindada por Ubisoft.








