Aunque algunos informes advierten que la escasez global de memoria podría retrasar las consolas de próxima generación más allá de 2027, AMD asegura que va según lo previsto para apoyar el lanzamiento de la nueva Xbox en ese año. La compañía afirma que, al menos desde el punto de vista del hardware principal, no hay retrasos en su hoja de ruta.
Durante una reciente llamada de resultados, la CEO de AMD, la Dra. Lisa Su, confirmó que el desarrollo del chip semi-personalizado para la próxima Xbox avanza sin problemas. Según sus palabras, AMD está preparada para respaldar un lanzamiento en 2027, despejando dudas sobre posibles demoras relacionadas con el proveedor del silicio.
Este nuevo procesador, con nombre en clave Magnus, estaría basado en arquitectura Zen 6 y Zen 6c para la CPU, junto con RDNA 5 para la GPU. Los rumores apuntan a una configuración potente, con 12 MB de caché L3 en la CPU y una GPU con 68 unidades de cómputo, cuatro motores de shaders y 24 MB de caché L2, lo que marcaría un salto técnico notable.
Aun así, se sabe poco del sistema en su conjunto. Un informe previo sugiere que la próxima Xbox podría costar más de 1.000 dólares, debido a que el coste de fabricación ya superaría los 999 dólares. Además, Microsoft no tendría intención de venderla con pérdidas, algo poco habitual en lanzamientos de consolas.

Este alto precio estaría ligado, en parte, a un cambio de estrategia. Se rumorea que la consola permitiría instalar plataformas de terceros como Steam o GOG, lo que reduciría los ingresos tradicionales procedentes de ventas en la Microsoft Store. Para compensarlo, Microsoft apostaría por un hardware premium vendido a precio real.
La idea de una consola de gama muy alta encaja con declaraciones previas de Sarah Bond, presidenta de Xbox, quien describió la próxima generación como una experiencia “muy premium” y de alto nivel, tanto en diseño como en prestaciones. El mensaje apunta claramente a un producto más exclusivo que en generaciones anteriores.
Mientras persisten dudas sobre posibles retrasos por el mercado de la memoria, Microsoft también estaría reforzando el apartado de software, con una consola capaz de ejecutar Windows a pleno rendimiento y una nueva experiencia de pantalla completa para la app de Xbox en Windows 11. En paralelo, Sony ya habría cerrado las especificaciones de PS6, basada en un chip AMD llamado Orion, con un consumo energético más bajo que el de PS5 Pro, lo que sugiere enfoques distintos entre ambas compañías.





