Microsoft ha anunciado un nuevo programa de salida voluntaria que podría afectar a unos 60,000 trabajadores, una cifra equivalente a aproximadamente una cuarta parte de toda su plantilla. La iniciativa, denominada Voluntary Exit Offer (VEO), fue presentada por Amy Coleman, vicepresidenta ejecutiva de la compañía, y permitirá que determinados empleados abandonen sus puestos de trabajo bajo condiciones especiales. Aunque no significa que las 60,000 personas vayan a dejar Microsoft, la magnitud del programa refleja los importantes cambios que atraviesa la empresa en medio de una reestructuración de sus operaciones.
La propuesta estará dirigida a empleados elegibles de Canadá, India, Reino Unido y Estados Unidos, quienes podrán optar por abandonar la compañía con apoyo económico y recursos de orientación profesional. Según Coleman, el objetivo es ofrecer una alternativa a quienes ya estén considerando continuar sus carreras fuera de Microsoft, facilitando su transición hacia nuevas oportunidades laborales. Al mismo tiempo, el programa permitirá que diferentes áreas de la empresa ajusten sus equipos de acuerdo con sus necesidades actuales, sin recurrir necesariamente a despidos involuntarios.
De acuerdo con información publicada por Business Insider, esta iniciativa forma parte de los esfuerzos de Microsoft por reducir y reorganizar su plantilla después de realizar importantes inversiones en infraestructura de inteligencia artificial. La compañía busca adaptar sus recursos a un escenario empresarial en constante transformación, mientras continúa destinando grandes cantidades de dinero al desarrollo de nuevas tecnologías. Coleman explicó que el programa pretende ofrecer mayor flexibilidad tanto a los trabajadores como a las organizaciones internas, permitiendo que los empleados tengan más opciones sobre el siguiente paso de sus carreras profesionales.
El anuncio llega en un momento especialmente delicado para Xbox, la división de videojuegos de Microsoft, que durante 2026 ha experimentado una profunda reestructuración. La compañía ha realizado despidos que afectan a miles de trabajadores, además de cerrar o desprenderse de diferentes estudios de desarrollo. Estos movimientos forman parte de una revisión más amplia de su estrategia de contenidos y operaciones, mientras nuevos recortes de personal estarían previstos para los próximos meses. Por ahora, no se ha detallado cuántos empleados de Xbox podrían acogerse al nuevo programa de salida voluntaria.

La situación también ha alimentado las especulaciones sobre el futuro de Xbox dentro de Microsoft, especialmente después de que un informe de The Information señalara que la compañía había considerado reorganizar su división de videojuegos como una subsidiaria de propiedad absoluta. En teoría, una estructura de este tipo podría facilitar una eventual venta del negocio. Sin embargo, Asha Sharma, actual responsable de Xbox, rechazó públicamente que existan planes para vender la división, asegurando en una entrevista con The New York Times que Xbox no está en venta. La ejecutiva también afirmó que Microsoft continuará evaluando asociaciones y modelos operativos que permitan fortalecer el negocio.
Con este nuevo programa, Microsoft profundiza su proceso de reorganización en un año marcado por importantes decisiones corporativas y cambios dentro de Xbox. Aunque la oferta de salida es voluntaria y no implica necesariamente la eliminación de 60,000 puestos de trabajo, su alcance evidencia la dimensión de los ajustes que la compañía está dispuesta a considerar. La principal incógnita ahora es cuántos empleados aceptarán la propuesta y qué impacto tendrá esta medida en las diferentes divisiones de Microsoft, especialmente en su negocio de videojuegos, que continúa atravesando uno de los periodos de transformación más importantes de su historia reciente.





