Con el regreso de Onimusha: Way of the Sword, Capcom vuelve a demostrar por qué el RE Engine sigue siendo uno de los motores gráficos mejor optimizados de la industria. Aunque visualmente ofrece escenarios detallados, iluminación avanzada, físicas complejas y una gran cantidad de efectos en pantalla, el juego mantiene un consumo de recursos bastante contenido, permitiendo que el protagonismo recaiga tanto en la GPU como en el procesador.
Para esta prueba utilizamos un equipo conformado por un AMD Ryzen 7 9850X3D, 32 GB de memoria DDR5 y una NVIDIA GeForce RTX 4090, una configuración de gama alta cuyo objetivo es descubrir si el nuevo procesador con 3D V-Cache realmente marca diferencias en un título de acción tan exigente.
Si bien una RTX 4090 elimina prácticamente cualquier cuello de botella gráfico, es el procesador quien determina la estabilidad del rendimiento, especialmente durante los combates más intensos, las zonas abiertas y los momentos donde el motor debe procesar numerosos enemigos, partículas y efectos simultáneamente.

Setup de Pruebas
- Procesador: AMD Ryzen 7 9850X3D
- Tarjeta gráfica: NVIDIA GeForce RTX 4090
- Memoria: 32 GB DDR5
- Almacenamiento: SSD NVMe PCIe 4.0
- Sistema Operativo: Windows 11 64 bits
Un procesador que aprovecha al máximo el RE Engine
Aunque Onimusha: Way of the Sword únicamente solicita oficialmente un Ryzen 5 3600 como procesador recomendado para alcanzar 60 FPS en 1080p con reescalado, el salto hacia un Ryzen 7 9850X3D cambia completamente el panorama, especialmente cuando el objetivo es jugar a altas tasas de refresco o con hardware de gama entusiasta.
El 3D V-Cache vuelve a demostrar por qué se ha convertido en una de las tecnologías más importantes para videojuegos. La enorme memoria caché adicional reduce considerablemente la latencia de acceso a datos, permitiendo que la CPU entregue información a la GPU mucho más rápido durante escenas complejas.
En Onimusha esto se traduce en algo muy evidente: los FPS mínimos permanecen extremadamente altos, incluso cuando aparecen numerosos enemigos o se desencadenan grandes explosiones de partículas durante los combates.

Excelente utilización de núcleos
Uno de los aspectos más interesantes del RE Engine es su capacidad para distribuir correctamente la carga de trabajo. Durante nuestras sesiones observamos que el Ryzen 7 9850X3D mantiene una utilización equilibrada entre varios núcleos sin saturar ninguno de ellos, dejando suficiente margen para otras tareas como grabación, captura o streaming.
El uso promedio del procesador osciló entre 25% y 40%, dependiendo de la intensidad de la escena, demostrando que existe bastante margen de rendimiento disponible.
Eso también significa que el procesador está preparado para futuras actualizaciones del juego o incluso para GPUs todavía más potentes.

Rendimiento obtenido
Con la RTX 4090 eliminando prácticamente cualquier limitación gráfica, el Ryzen 7 9850X3D permitió obtener resultados sobresalientes.
| Configuración | FPS Promedio | 1% Low |
|---|---|---|
| 1440p Ultra | 228 FPS | 181 FPS |
| 4K Ultra | 151 FPS | 126 FPS |
| 4K Ultra + Ray Tracing | 118 FPS | 98 FPS |
| 4K Ultra + DLSS Calidad + RT | 163 FPS | 138 FPS |
Más allá de los números máximos, lo realmente destacable es la consistencia del rendimiento. En ningún momento se percibieron microstuttering ni caídas bruscas de FPS, algo que suele depender directamente del procesador.
Los combates son donde más brilla
Onimusha basa gran parte de su jugabilidad en enfrentamientos rápidos, contraataques y precisas ventanas de tiempo. Aquí el Ryzen 7 9850X3D demuestra su verdadero potencial.
Durante peleas con múltiples enemigos, efectos de fuego, destrucción del escenario y ataques especiales, la respuesta del sistema continúa siendo inmediata.
La baja latencia proporcionada por el 3D V-Cache ayuda a mantener una sensación de fluidez constante, algo especialmente importante en un juego donde cada bloqueo o esquiva depende del tiempo de reacción del jugador.

Ideal para monitores de alta tasa de refresco
Quienes poseen monitores de 165 Hz, 240 Hz o incluso superiores encontrarán en este procesador un excelente aliado.
En resoluciones como 1440p, el Ryzen 7 9850X3D permite aprovechar completamente pantallas de alta frecuencia gracias a la enorme cantidad de cuadros por segundo que puede entregar junto a una RTX 4090.
Esto se traduce en una experiencia mucho más responsiva y precisa durante el combate.
Temperaturas y consumo
A pesar de ofrecer un rendimiento sobresaliente, el comportamiento térmico del procesador fue bastante controlado.
Con refrigeración líquida de 360 mm registramos aproximadamente:
- Reposo: 41°C
- Juego: 59°C – 66°C
- Picos máximos: 71°C
El consumo durante las sesiones de juego rondó entre 65 y 82 W, cifras bastante eficientes considerando el nivel de rendimiento obtenido.

¿Vale la pena para Onimusha?
Definitivamente sí. Aunque Onimusha: Way of the Sword está muy bien optimizado y puede funcionar correctamente con procesadores mucho más modestos, un Ryzen 7 9850X3D lleva la experiencia a otro nivel. No se trata únicamente de conseguir más FPS. Lo realmente importante es la estabilidad del frametime, la ausencia de microstuttering, la rapidez de respuesta durante el combate y la capacidad para mantener tasas de refresco extremadamente elevadas incluso en las escenas más exigentes.
Si además se acompaña de una GPU de gama alta como la RTX 4090, el procesador prácticamente elimina cualquier limitación del sistema, convirtiéndose en una plataforma ideal tanto para jugar, crear contenido o realizar streaming simultáneamente.
Cosiderando todo, el AMD Ryzen 7 9850X3D vuelve a demostrar por qué la tecnología 3D V-Cache sigue siendo una de las mejores opciones para videojuegos. En Onimusha: Way of the Sword entrega un rendimiento excepcional, mantiene los FPS mínimos muy elevados, ofrece una experiencia completamente fluida y aprovecha al máximo el excelente trabajo de optimización realizado por Capcom en el RE Engine. Aunque los requisitos oficiales del juego son bastante modestos, este procesador proporciona un amplio margen para jugar a 1440p y 4K con altas tasas de refresco, asegurando además una plataforma preparada para los títulos más exigentes de los próximos años.





