Nintendo mostró por primera vez un vistazo completo a The Legend of Zelda: Ocarina of Time Remake durante el Nintendo Direct por el 40.º aniversario de la franquicia. Además de presentar varios minutos de gameplay, la compañía confirmó que el esperado remake llegará en exclusiva a Nintendo Switch 2 el próximo 5 de noviembre de 2026, marcando el regreso de uno de los títulos más influyentes en la historia de los videojuegos.
Uno de los aspectos que más comentarios ha generado entre los jugadores es el nuevo apartado visual. El remake apuesta por un estilo mucho más detallado y cercano al realismo, aunque sin abandonar la identidad artística de la saga. Los diseños de los personajes infantiles, así como el acabado brillante de los escenarios y modelos, han dividido opiniones entre los fanáticos desde la publicación del primer tráiler.
La demostración permitió recorrer lugares emblemáticos como el Bosque Kokiri, el Gran Árbol Deku, la Pradera de Hyrule y la Ciudadela de Hyrule, mostrando cómo estos escenarios clásicos han sido reconstruidos con tecnología moderna. A pesar del importante salto gráfico, Nintendo dejó claro que el objetivo es mantener intacta la esencia del juego original mientras actualiza su presentación para una nueva generación.
En el apartado jugable también habrá importantes mejoras. Link ahora contará con un botón dedicado para saltar, eliminando el sistema automático del juego de Nintendo 64. Además, la cámara será completamente libre, permitiendo explorar el entorno con mucha mayor comodidad, mientras que el protagonista podrá nadar y sumergirse de forma natural, dejando atrás la necesidad de equipar y quitar constantemente las Botas de Hierro. También se añadió la posibilidad de encadenar una rodada con un sprint para desplazarse más rápido por el mundo.
Una de las novedades más curiosas del remake será el uso del micrófono de Nintendo Switch 2. Los jugadores podrán tararear, cantar o incluso interpretar melodías, y si Link reconoce la canción, la reproducirá automáticamente con su ocarina. Esta función elimina la necesidad de memorizar las combinaciones de botones para interpretar las canciones, ofreciendo una forma mucho más intuitiva e inmersiva de utilizar uno de los elementos más icónicos del juego.
Durante la presentación, Eiji Aonuma describió el proyecto como una «interpretación fiel utilizando tecnologías modernas», dejando entrever que el remake respetará la estructura y la historia del clásico original. Todo apunta a que los principales cambios estarán enfocados en la jugabilidad, la accesibilidad y las mejoras de calidad de vida, manteniendo intacta la experiencia que convirtió a Ocarina of Time en una de las obras más importantes de la historia de Nintendo.





