Nuevos reportes de Bloomberg y The Wall Street Journal aseguran que Xbox Game Pass habría perdido alrededor de 4 millones de suscriptores desde 2024. De acuerdo con ambas publicaciones, el servicio cuenta actualmente con unos 30 millones de usuarios, frente a los 34 millones que Microsoft había reportado oficialmente hace dos años.
La cifra queda muy por debajo de las proyecciones internas de Microsoft. Documentos judiciales presentados durante el proceso de adquisición de Activision Blizzard revelaron que la compañía esperaba alcanzar aproximadamente 77 millones de suscriptores para esta etapa de su estrategia a largo plazo, un objetivo que hoy parece muy lejano.
La propia directora ejecutiva de Xbox, Asha Sharma, reconoció recientemente que Game Pass no ha crecido al ritmo esperado. En un mensaje dirigido a los empleados durante el anuncio de los despidos masivos, explicó que Microsoft apostó por Game Pass, el lanzamiento multiplataforma y una oferta de contenido más amplia, pero admitió que esos negocios no evolucionaron como la compañía había previsto.
Según Sharma, mientras el crecimiento se estancaba, Microsoft siguió aumentando la inversión, ampliando equipos y destinando más recursos, con la esperanza de mejorar los resultados. Sin embargo, la ejecutiva señaló que el negocio principal terminó debilitándose, lo que finalmente derivó en la actual reestructuración de la división Xbox.
Otro factor que habría afectado al servicio fue el aumento de precio aplicado a Game Pass el año pasado. Según Matthew Ball, director de estrategia de Xbox, la subida provocó la pérdida de millones de suscriptores, motivo por el que Microsoft terminó revirtiendo parcialmente ese incremento en abril.

Además, la compañía modificó otra de sus políticas más importantes al anunciar que los futuros juegos de Call of Duty dejarán de llegar desde el primer día a Game Pass. La decisión sorprendió, considerando que Microsoft invirtió 68.700 millones de dólares en la compra de Activision Blizzard y había defendido durante años el papel de la franquicia dentro del servicio.
Finalmente, diversos reportes indican que la llegada de Call of Duty a Game Pass también tuvo un impacto negativo en las ventas tradicionales. Mientras Black Ops 6 fue el primer título de la saga en estrenarse simultáneamente en el servicio, Black Ops 7 habría registrado una caída superior al 60 % en sus ventas iniciales en algunos mercados. Según Bloomberg, esta estrategia habría supuesto para Xbox más de 300 millones de dólares en ingresos por ventas perdidos, ya que muchos jugadores optaron por acceder al juego mediante Game Pass en lugar de comprarlo por separado.





