La saga legal de Subnautica 2 sigue en curso, con la editora Krafton acusada de ignorar una orden judicial. El año pasado, Krafton despidió a los fundadores de Unknown Worlds, Ted Gill, Charlie Cleveland y Max McGuire, alegando “ausencia de liderazgo clave” y un “profundo sentido de traición” por no cumplir con la confianza de los fans.
El trío, sin embargo, afirmó que Krafton los traicionó al despedirlos justo antes de retrasar Subnautica 2, presuntamente para impedir su lanzamiento en Early Access y evitar que las ventas activaran un bono de 250 millones de dólares para el equipo de desarrollo. La corte de Delaware falló a su favor, con la Vicecanciller Lori W. Will declarando que Gill debía ser reinstalado como CEO de Unknown Worlds.
Como parte del fallo, Krafton debía restaurar de inmediato el acceso de Gill a Steam y no podía impedir su autoridad sobre el lanzamiento en Early Access. Sin embargo, al día siguiente, Steve Papoutsis, nombrado por Krafton tras los despidos, envió un memo anunciando que Subnautica 2 estaba “listo para lanzamiento en mayo”, lo que generó controversia.
El trío argumenta que Papoutsis no tenía autoridad para anunciar la fecha de lanzamiento, ya que, según la corte, solo Gill debería tomar esa decisión. Los abogados indicaron que Krafton anunció el lanzamiento de manera egoísta, ignorando el impacto sobre el juego, el equipo y la comunidad, además de desobedecer la orden judicial.

La carta enviada a la Vicecanciller señalaba que el anuncio de un juego debe planearse cuidadosamente, con marketing y coordinación con la comunidad, proceso que debía estar bajo la supervisión de Gill. Al actuar unilateralmente, Krafton habría deteriorado la recepción del juego y generado confusión entre los fans de Subnautica.
Además, se sospecha que Krafton filtró intencionadamente el memo para mantener el anuncio de lanzamiento discreto, posiblemente intentando minimizar las ventas iniciales y así evitar activar el bono de 250 millones. La corte también amplió el período de elegibilidad del bono hasta el 15 de septiembre, con derecho a una extensión contractual hasta el 15 de marzo de 2027.
Por su parte, los abogados de Krafton defienden la acción, indicando que el mensaje de Papoutsis solo celebraba los esfuerzos del equipo y que Gill, como CEO reinstalado, mantiene plena autoridad para evaluar el estado del juego y decidir la fecha de lanzamiento final.





