Para quienes esperaban que la crisis de suministro de memoria comenzara a estabilizarse en 2026, llegan malas noticias: Kioxia ha confirmado que toda su producción de memoria NAND flash para ese año ya está completamente vendida. La revelación apunta a que los problemas de disponibilidad no solo continúan, sino que podrían agravarse.
El director general de la división de memorias de Kioxia, Shunsuke Nakato, explicó en una entrevista que la demanda desbordada de la industria de la IA ha creado una situación muy complicada entre oferta y demanda. Según Nakato, muchas empresas siguen invirtiendo agresivamente en inteligencia artificial por miedo a quedarse atrás, lo que hace probable que la escasez se prolongue al menos hasta 2027.
A pesar de este contexto, Kioxia asegura mantener una política relativamente equitativa con sus clientes, respetando contratos existentes en lugar de subastas al mejor postor. Sin embargo, incluso los socios de larga duración están sufriendo subidas de precio de hasta un 30 % interanual, reflejo directo de la presión del mercado.
Nakato también mostró escepticismo sobre la tecnología QLC, señalando dudas sobre su durabilidad y rendimiento frente a otras alternativas. En su opinión, la NAND flash de octava generación sigue siendo una opción más sólida, ya que solventa estos problemas desde una base estructural, pese al impulso que otros fabricantes están dando al QLC.

Aunque el panorama general sigue siendo preocupante y algunos analistas creen que no habrá una mejora clara antes de 2028, Kioxia ve motivos para el optimismo. La compañía planea lanzar nuevos productos en 2026 y mejorar la eficiencia de sus fábricas de Yokkaichi y Kitakami. Aun así, incluso con nuevas plantas entrando en producción, el alivio a corto plazo parece poco probable, y la crisis de memoria seguirá marcando el mercado durante varios años más.





