Los fans de lo retro en Bitmap Bureau tenían un objetivo clarísimo con Terminator 2D: crear ese juego de acción estilo 16 bits inspirado en T2 que nunca llegó a existir en los 90. Ahora, libres de las limitaciones del hardware y de los cartuchos de aquella época, el camino ha sido un poco más sencillo. Eso sí, hoy las expectativas son muchísimo más altas. En los 90, los juegos basados en películas solían verse como productos hechos para sacar dinero rápido; ahora esperamos proyectos hechos por auténticos fans de la franquicia. Y, por suerte, eso se nota desde el primer minuto.

Con un pixel art muy cuidado y animaciones llenas de detalles, Terminator 2D se siente como un juego perdido del final de la vida del SNES. No solo convierte momentos clave de la película en secciones jugables, sino que añade enemigos y jefes nuevos para darle más variedad. El primer nivel lo deja claro: Sarah Connor se enfrenta a tipos con máscaras de hockey antes de plantarle cara a un vaquero fortachón apodado “Bandit Bob”, armado con una mini–gun.

Este primer nivel está diseñado para enseñarte lo básico, así que es bastante sencillo. Pero el juego no tarda en exigirte más, porque cada personaje tiene un set de movimientos distinto: algunos pueden deslizarse para atacar y otros tienen una rodada de combate. También puedes apuntar en ocho direcciones sin moverte, algo útil para eliminar enemigos en zonas elevadas. Además, cada personaje lleva un arma diferente y hay varios power–ups estilo Contra, incluido un disparo teledirigido que dura treinta segundos en lugar de depender de munición.

En la primera vuelta (con modos fácil, normal y difícil disponibles desde el inicio) te esperan doce niveles ambientados en 1995 o 2029, con Sarah, John o el T-800 como protagonistas. El modo fácil cumple su función de entrenamiento: tienes continuaciones infinitas y aparecen muy pocos enemigos, apenas uno o dos en pantalla, derrotados con un par de golpes. En normal la cosa se anima, con más enemigos y jefes que invocan secuaces. Aquí solo tienes tres continuaciones, aunque puedes encontrar más destruyendo partes del escenario. En difícil, solo tienes una continuación y los enemigos aguantan entre tres y cuatro golpes. Este modo representa lo que realmente quería el estudio. Para quienes buscan un reto más puro, el modo Arcade te da una sola vida sin continuaciones, y más adelante se desbloquean un boss rush y dos modos extra.

El juego da muchas razones para volver a jugarlo: en la segunda partida aparecen nuevas decisiones de la historia que añaden tres niveles extra en la segunda mitad, entre ellos el tiroteo en la estación de policía. Incluir varios finales fue un acierto, porque Terminator 2D: No Fate puede completarse en unos 45–50 minutos. Cada nivel dura alrededor de cinco minutos y los jefes no son demasiado exigentes en fácil o normal; sus patrones se memorizan rápido y algunos incluso pueden derrotarse sin recibir daño con un poco de práctica. Tras un par de horas recorriendo el modo normal para ver todo el contenido, ya estaba listo para el boss rush y logré avanzar bastante en mi primer intento.

Lo mejor de Terminator 2D es lo variado que resulta. El juego cambia de ritmo constantemente y se anima a probar mecánicas nuevas incluso en escenas que duran apenas unos minutos. La mayoría de niveles siguen el estilo clásico de “run and gun”, pero se las ingenian para sumar detalles como un sistema de cobertura o la opción de patear puertas para sorprender a los enemigos que esperan detrás. La fuga de Sarah Connor del Hospital mezcla un poquito de sigilo, y carreras desesperadas para huir del implacable T-1000. Y la pelea en el bar del T-800 se convierte directamente en un beat’em up, con embestidas, puñetazos pesados y golpes de revés. Es para aplaudir que el estudio haya creado un sistema de combate completo para un nivel que se pasa en segundos. Claro, la brevedad también tiene su lado menos favorable: aprender dónde están los enemigos y los power-ups es demasiado fácil. Difícilmente alguien se opondría a que muchos de estos niveles duraran un poco más.

Las secciones de vehículos siguen alimentando esa variedad, obligándote a esquivar autos, disparar y cubrirte mientras la dificultad añade más y más obstáculos. En la acería, Sarah debe proteger a John del T-1000, y si lo pierdes de vista por mucho tiempo, ahí se va una continuación valiosa.

Cada fase termina con una puntuación —incluidos los rangos S—, y pequeñas cinemáticas en pixel art ponen en contexto cada situación. La calidad del arte es irregular: algunas ilustraciones parecen casi fotos reinterpretadas en píxeles, mientras que otras son más caricaturescas. En cuanto a la música, el juego recurre a varias versiones del emblemático tema de T2 y añade una pista especial para la escena del bar. Al final de cada partida, una pantalla desglosa tus estadísticas —enemigos eliminados, vidas gastadas— antes de ubicarte en una tabla de puntuaciones que, lamentablemente, es solo local.

Si algo no puedo reprocharle a Terminator 2D es su fidelidad: recrea los momentos más icónicos de la película con muchísimo detalle. Aun así, me sorprendió lo breve que es. Por un lado, es genial que Bitmap Bureau haya desarrollado mecánicas y animaciones nuevas para escenas que duran menos de cinco minutos; por otro, seguir la película tan al pie de la letra hace que todo pase volando. Es un repaso rápido, sin un “segundo acto”. En modo fácil, incluso puedes ver los créditos en menos de una hora, aunque sea tu primera partida.

Con todo, Terminator 2D no es un juego para jugar solo una vez y guardarlo. Sus modos difíciles y sus diferentes finales están pensados para que vuelvas varias veces. Eso sí: tendrás que repetirlo unas cuantas veces para sacarle todo el jugo. Al final, es el equivalente jugable de ver la película repetidamente. Si no eres un fan absoluto de Terminator, quizá te convenga dejarlo pasar. Da gusto ver a Terminator regresar a las consolas con un toque retro moderno. Lo que sí da un poco de pena es que la experiencia se esfume tan rápido. Tal vez sea más justo compararlo con un juego arcade que con uno de SNES.

gamecored score 8

Este artículo fue escrito luego de jugar una copia digital de Terminator 2D: No Fate brindada por Reef Entertainment para Nintendo Switch 2.

PUNTOS BUENOS

Gran variedad de mecánicas y ritmos, con niveles que cambian constantemente entre run and gun, sigilo, vehículos y beat’em up. Fidelidad absoluta a la película, recreando sus momentos icónicos con muchísimo detalle en pixel art. Alta rejugabilidad, con múltiples finales, modos extra y dificultad pensada para jugadores que buscan un verdadero reto.

PUNTOS MALOS

Es sorprendentemente breve, con niveles que se pasan en minutos y una primera vuelta que puede durar menos de una hora dependiendo de la dificultad. Algunos niveles son tan cortos que aprender su estructura es demasiado fácil, lo que reduce el desafío a largo plazo.

CONCLUSIÓN

Terminator 2D: No Fate es un homenaje retro fantástico, aunque puede quedarse algo corto; su encanto real está en volver a jugarlo una y otra vez para sacarle todo el provecho.