Sonic Racing: CrossWorlds marca un regreso sólido para la serie, especialmente tras el lanzamiento poco convincente de Team Sonic Racing en 2019. Esta vez, el desarrollo estuvo a cargo de Sonic Team, con el respaldo de la legendaria división SEGA AM2, responsable de clásicos como Virtua Racing, Daytona USA y Initial D, lo que garantiza que la franquicia esté en manos experimentadas y genera altas expectativas entre los fans.

El juego mantiene el karting como eje central, pero introduce mecánicas innovadoras, como los portales similares a los Travel Rings, que transportan a los corredores a distintos mundos durante la carrera. Esta característica recuerda a Split/Second, pero con un enfoque propio donde el líder define el rumbo, ofreciendo carreras visualmente impactantes y llenas de sorpresas.

Además, CrossWorlds incluye transformaciones de vehículos, al estilo de Sonic & All-Stars Racing Transformed, que permiten convertir el kart en lancha o avión en momentos específicos de la carrera. Esta mecánica aporta dinamismo y diversión, haciendo que cada carrera sea más variada y entretenida.

Por supuesto, el plantel de personajes es amplio e impresionante, con clásicos de Sonic como Sonic, Tails, Rouge, Metal Sonic y Eggman, además de invitados de otras franquicias de Sega como Joker de Persona 5, Ichiban de Like A Dragon y Hatsune Miku. Aunque algunos estarán bloqueados hasta octubre de 2025, el roster actual es probablemente el más grande en un juego de Sonic Racing, y con DLC planeados, seguirá creciendo.

En CrossWorlds, correr es bastante sencillo: pisa a fondo el acelerador, derrapa en las curvas y esquiva los obstáculos del camino. Además, puedes activar un boost al recoger determinados power-ups, pisar un boost pad, o derrapando lo suficiente para acumular hasta tres niveles de carga. Al fin y al cabo, es un juego de Sonic, y la rapidez es la clave.

Si ya has jugado otros títulos de Sonic Racing, este te resultará muy familiar, y eso no es negativo. La diferencia es que, con un nuevo equipo de desarrollo al frente, las carreras se sienten más precisas y refinadas, sin perder la diversión característica de los karts.

El juego cuenta con tres modos principales: Grand Prix, el modo central donde compites en cuatro pistas, siendo la última una mezcla modificada de las tres primeras. Incluye distintas clases de velocidad: normal, alta, Sonic, Super Sonic y Mirror Sonic. Time Trials, que desafía tu conocimiento de las pistas y tu rapidez para completarlas y Race Park, que ofrece minijuegos tipo party para jugar con hasta tres jugadores más o contra oponentes controlados por la IA. Eso sí, a diferencia de Team Sonic Racing, no hay un modo campaña, algo que en lo personal no me afectó mucho.

Como buen juego de karts, CrossWorlds pone mucho énfasis en el caos. Incluso en las primeras pistas, serás bombardeado con power-ups desde el inicio, sintiendo que todos los rivales van directamente a por ti. Con el efecto de rubber banding, es fácil caer al final del grupo y tener pocas oportunidades de regresar al top tres. Para complicarlo más, no hay reinicio rápido; debes gastar tickets ganados, que normalmente querrías reservar para mejorar tu kart, si quieres reiniciar. Algunos jugadores disfrutarán de esta imprevisibilidad, pero para mí, la emoción de las carreras debería centrarse en competir, no en sobrevivir a un ataque constante de ítems. Recibir un golpe o dos está bien, pero ser impactado una y otra vez rápidamente se vuelve frustrante.

El diseño de las pistas es espectacular: colorido, imaginativo y completamente fuera de este mundo. Con curvas cerradas, segmentos aéreos y acuáticos, loops y lugares que los fans reconocerán, todas están hechas para transmitir sensación de velocidad, ya sea derrapando, activando pads o aprovechando la estela de un compañero. Honestamente, no hay una sola pista que no haya disfrutado; algunas incluso me recordaron a F-Zero, ya que otra compañía se niega a crear algo similar. Incluso hay una pista que claramente recuerda a una tal Rainbow Road.

Tras seleccionar a tu personaje favorito de la saga Sonic, el siguiente paso es escoger tu vehículo. Los coches se dividen en cuatro categorías: Velocidad, Potencia, Aceleración e Impulso. La categoría de Velocidad ofrece la máxima velocidad punta, ideal para liderar la carrera. Aceleración permite recuperar rapidez tras tomar curvas, detenerse o recibir un golpe de un potenciador. Potencia facilita abrirte camino entre los rivales y soportar más daño, mientras que Impulso se centra en las diversas formas de encadenar boosts a lo largo de cada pista. Cabe destacar que las hoverboards solo pertenecen a la categoría de Impulso.

Más allá de elegir el tipo de vehículo, puedes personalizar tu ride, elevando la experiencia a otro nivel. Al inicio, la personalización se limita a cambiar algunas partes del vehículo, pintar el coche y las ruedas, y añadir calcomanías. No obstante, a medida que acumulas victorias y obtienes tickets, desbloquearás nuevas piezas que podrás comprar para mejorar la velocidad, potencia, aceleración y manejo de tu vehículo. Esto permite crear combinaciones muy originales, y resulta realmente divertido poder hacerlo. La personalización también ofrece la posibilidad de comenzar las carreras con potenciadores específicos, evitando depender solo de la suerte de los ítems aleatorios. Además, puedes equipar gadgets que potencian el rendimiento del vehículo y te dan ventajas estratégicas mientras intentas llegar primero.

Una de las novedades del juego es el sistema de Rivales, diseñado para añadir emoción. Al inicio de cada carrera o circuito, se te asigna un rival aleatorio, o puedes escoger entre varios. Al principio tendrán niveles bajos, pero a medida que completes carreras y circuitos, se les asignarán niveles más altos, lo que significa que serán más difíciles de vencer y se esforzarán más por superarte. Cualquier personaje puede ser un rival, y ganarás puntos conforme los derrotas, ya que el juego registra tus victorias contra ellos. Cuanto mayor sea el nivel del rival, mayores serán las recompensas. Y aunque aporta dinamismo, a veces el sistema se siente un poco limitado. La mayoría de los corredores ya intentan ponerte dificultades de por sí, por lo que no siempre se percibe que tu rival asignado haga un esfuerzo adicional. La principal diferencia es que sabrás cuándo tu rival está cerca o te ha adelantado, ya que te provocará constantemente.

En términos visuales, Sonic Racing: CrossWorlds se ve espectacular en PlayStation 5. En la PS5 estándar, el juego ofrece dos modos de visualización: en el Modo Gráficos, corre a 1080p y 60 FPS estables, priorizando la fluidez por encima de la resolución; mientras que el Modo Rendimiento entrega gráficos en 4K a 30 FPS, con mayor nivel de detalle pero sacrificando algo de suavidad. Por su parte, el diseño de audio es excelente: los motores suenan potentes, los potenciadores tienen efectos satisfactorios, y el locutor mantiene la emoción en cada carrera. Sin embargo, lo que realmente destaca es la banda sonora. Para los fans de Sonic de toda la vida, es una experiencia musical impresionante, con remixes y nuevos arreglos de temas clásicos, además de pistas totalmente originales. El modo jukebox es un añadido fantástico, ya que permite disfrutar la música sin distracciones, sin preocuparse por esquivar ítems o cohetes guiados.

Los controles responden muy bien, algo esencial en cualquier juego de carreras, sobre todo al tomar curvas o esquivar obstáculos. Aun así, en algunas ocasiones la conducción puede volverse caótica si recibes demasiados golpes; el vehículo puede girar fuera de control o salir despedido de la pista. Ajustar la sensibilidad del volante ayuda a mitigar este problema, lo que indica que la configuración predeterminada tiene cierta zona muerta.

Durante el período de prueba no pude acceder a la sección online del juego, por lo que solo corrí contra la IA, sin experimentar la interacción con jugadores reales, algo que es clave en ciertos eventos. Esto fue frustrante, y limita un poco la review. No obstante, participé en el Open Network Test de Sonic Racing: CrossWorlds, que ofreció una buena idea de lo que encontraremos cuando los servidores estén activos. Mi única preocupación fueron algunas desconexiones durante las carreras, aunque siendo un test de red, confío en que SEGA solucionará estos inconvenientes y garantizará servidores estables.

Bueno, llegado a este punto, hablemos de las inevitables comparaciones con Mario Kart World. No nos engañemos: este tipo de juegos ya existen, pero es importante destacar que son experiencias muy distintas. Mientras que MKW combina el mundo abierto con el clásico juego de karts de Nintendo, Sonic Racing: CrossWorlds se centra en mantener la esencia pura de la serie, refinando lo que la hizo tan querida por los fans desde el principio. En mi opinión, SEGA ha conseguido ese objetivo. Lo digo como alguien que quería disfrutar del juego anterior, pero que siempre terminaba regresando a Sonic & All-Stars Racing Transformed. Compararlos directamente no me parece justo, ya que, aunque ambos son juegos de karts, se sienten diferentes. Además, SEGA no solo ha solucionado los puntos frustrantes de entregas anteriores, sino que también ha añadido contenido que mantiene a los jugadores interesados durante largas sesiones de juego. ¿Cansado de competir en las pistas? Puedes escuchar música en el jukebox, personalizar tu vehículo o divertirte en el Car Park.

Es genial ver el regreso de la franquicia Sonic Racing, y lo hace con fuerza. Esto también ayuda a dejar atrás Team Sonic Racing, que resultó un poco decepcionante comparado con Sonic & All-Stars Racing Transformed. Mi principal crítica es que el manejo no es tan ajustado como me gustaría en un juego de karts. Tomar curvas medianas o cerradas casi siempre requería derrapar, incluso con vehículos que tenían un manejo superior al promedio, y en ocasiones perdía el control sin motivo aparente. Aun así, creo que Sonic Racing: CrossWorlds es una incorporación bienvenida a la serie y representa un regreso a lo que hizo divertida a la franquicia desde sus inicios.

gamecored score 8.5

Esta review fue escrita luego de jugar una copia digital de Sonic Racing: CrossWorlds brindada por SEGA para PS5.

PUNTOS BUENOS

El diseño de las pistas es fantástico. El modo Grand Prix es simple pero muy divertido. Buena selección de canciones nuevas y remixadas de la serie Sonic Racing.

PUNTOS MALOS

Recibir constantemente golpes de los power-ups puede ser frustrante. El efecto “rubberbanding” debería desaparecer. Ojalá hubiera más opciones de personalización.

CONCLUSIÓN

Sonic Racing: CrossWorlds representa un retorno a lo que hizo famosa a la serie de karts de Sonic, incorporando además mecánicas novedosas como portales que alteran la carrera en pleno recorrido. Con una amplia selección de personajes, pistas llenas de creatividad y color, gráficos atractivos y carreras ágiles y entretenidas, el título destaca por su diversión.