EA ha decidido prescindir del ray tracing en Battlefield 6, a pesar de haber sido pionera en su implementación desde Battlefield 5 junto con las tarjetas gráficas GeForce RTX 2000 de Nvidia. Según confirmó Christian Buhl a través de ComicBook, director técnico de Ripple Effect, el objetivo principal fue priorizar el rendimiento del juego sobre esta tecnología visual.
El título aprovechará otras funciones avanzadas como DLSS 4, FSR 4 y XeSS 2, compatibles con las GPUs actuales de Nvidia, Intel y AMD. Sin embargo, Buhl dejó claro que no existen planes de añadir ray tracing ni en el lanzamiento ni en futuras actualizaciones, ya que la meta fue optimizar la experiencia en la mayor cantidad de hardware posible.
El desarrollador explicó que la decisión se tomó tempranamente en el proceso de desarrollo, con el propósito de centrar todos los recursos en mejorar el rendimiento y asegurar que los jugadores tengan una experiencia fluida desde la configuración por defecto. Esto marca un cambio de estrategia frente a Battlefield 5, donde el ray tracing fue un elemento central en la promoción del juego.
A pesar de que el ray tracing se ha vuelto común en títulos AAA, los estudios detrás de Battlefield —Ripple Effect, Criterion, Motive Studios y DICE— determinaron que no valía la pena invertir tiempo y recursos en implementarlo, incluso como una opción exclusiva para jugadores de PC. El foco, en esta ocasión, está puesto en la optimización global.

En su lugar, Battlefield 6 ofrecerá otras mejoras gráficas y técnicas para PC, incluyendo soporte para 4K, tasa de cuadros sin límite y pantallas ultrapanorámicas. El tráiler más reciente también mostró un vistazo a Portal y al navegador de servidores, reforzando la apuesta por opciones de personalización y comunidad.
Mientras tanto, el juego seguirá con sus pruebas en Battlefield Labs, esta vez enfocadas en el combate de armas combinadas y en probar la interfaz del navegador de servidores. Battlefield 6 llegará el 10 de octubre a PC, PS5 y Xbox Series X/S, buscando consolidarse como uno de los shooters multijugador más importantes del año pese a la ausencia de ray tracing.





