Ubisoft continúa ampliando Rainbow Six Siege X con nuevos operadores, y el primero de la era Siege X es Denari, un defensor suizo con trampas láser bastante versátiles. En ese contexto, el equipo de Ubisoft Latam me brindó acceso anticipado para probar varias partidas, permitiéndome experimentar de primera mano cómo este nuevo contenido reforzará a Rainbow Six y lo mantendrá competitivo en un mercado saturado de juegos como servicio.
Quiero dejar claro desde el principio que no me considero un experto en Rainbow Six. Aunque he dedicado varias horas a Extraction, hace mucho que dejé el juego original, y eso siempre me generó cierta preocupación al intentar volver al título principal tras tantas temporadas. Sin embargo, quiero tranquilizarte si compartes esa misma inquietud: a pesar de la gran variedad de operadores, gadgets y opciones, retomar el juego no resulta tan complicado. Todo se vuelve familiar rápidamente una vez que vuelves a tomar los controles. Eso sí, hablo desde la perspectiva de alguien con experiencia en juegos de estrategia y coordinación; para un jugador más casual puede requerir algo más de tiempo, pero en general, no debería ser demasiado difícil ponerse al día.
Ahora sí, vayamos de frente al grano. Denari es un operador que se respalda mucho en su sistema de láseres. Conocido como láseres T.R.I.P., obtendrás siete unidades que podrás colocar en cualquier lugar y que de hecho pueden conectarse entre sí, formando una red de láseres que castiga a cualquiera que intente atravesarla, siempre que nada bloquee su trayectoria. Esta capacidad de crear redes libres representa una mejora significativa respecto a las barreras láser de Aruni, que solo funcionan en puertas, ventanas y muros. Los láseres de Denari cubren mucho más espacio y pueden enlazarse desde habitaciones completas, obligando a los atacantes a prestar más atención a su presencia. Incluso con solo dos emisores, Denari puede controlar un área que con Aruni requeriría casi todas sus barreras.


Sin embargo, esta flexibilidad tiene un costo. A diferencia de las puertas de Aruni, que son indestructibles y pueden reactivarse, los T.R.I.P. son vulnerables: pueden ser destruidos, hackeados o desactivados con un EMP. Por ello, no siempre es recomendable invertir los siete emisores en iluminar un solo cuarto, ya que perder uno de los puntos de conexión puede romper gran parte de la red. Además, los láseres T.R.I.P. no infligen mucho daño, a diferencia de los castigos más severos de Aruni, que infligen 30. Son molestos, pero una vez detectados, eliminarlos es relativamente sencillo.
Denari tiene otras ventajas interesantes. Su velocidad de 3 y armadura de 1 le dan una movilidad interesante en Siege. Además, cuenta con armas primarias potentes como la Scorpion EVO y la FMG-9, y sus gadgets secundarios, incluyendo un escudo desplegable y bloqueadores de observación. Con todo ello la idea es ofrecer opciones de versatilidad tanto para anclar posiciones como para cubrir zonas clave. Esta combinación le permite adaptarse a diferentes estilos de juego según la estrategia del equipo.
Un elemento destacado de su equipamiento secundario es la escopeta Glaive-12, un arma de cuatro cartuchos que funciona como un pequeño BOSG. Con solo dos disparos al cuerpo se puede eliminar a un enemigo, y también permite destruir obstáculos que bloqueen la conexión de los T.R.I.P., creando ángulos inesperados. Esta capacidad de alterar el mapa y generar oportunidades de ataque rápidas hace que jugar con Denari se sienta dinámico y gratificante, especialmente para quienes disfrutan combinando movilidad con control de área.
Denari combina control táctico con potencial ofensivo, ofreciendo una experiencia distinta a otros defensores. Su kit sugiere que, más allá de la mera presencia de los T.R.I.P., su fortaleza radica en la adaptabilidad y la capacidad de generar complicaciones estratégicas para el equipo contrario.
Por cierto, el nuevo contenido de Rainbow Six Siege X introduce un avance que cambia la forma en que los jugadores interactúan con el entorno. Gracias al Realblast Engine de Ubisoft Montreal, el juego incorpora destrucción procedural, realista y no predefinida, lo que permite que el entorno reaccione de manera auténtica y dinámica según factores como el calibre de las balas o la cantidad de explosivos empleados. Esto posibilita que los jugadores usen la destrucción estratégicamente: las paredes pueden derrumbarse para abrir nuevas líneas de fuego, y techos y pisos pueden romperse para crear accesos adicionales. La capacidad de modificar el diseño del nivel en tiempo real genera nuevas oportunidades de juego directamente dentro del escenario.

Tom Clancy’s Rainbow Six Siege está disponible en PS4, PS5, Xbox One, Xbox Series X|S y PC.





