Review

Kena: Bridge of Spirits es un juego de acción y aventura con cantidades industriales de ternura, además de contar con suficiente corazón para ganarse a los indecisos. Algo que me queda claro es que aunque Ember Lab sea una nueva empresa en cuanto a desarrollo de juegos, con Kena: Bridge of Spirits han conseguido producir un proyecto bastante pulido que se mantiene sólido de principio a fin.

Ember Lab es un estudio de animación relativamente pequeño que lleva un tiempo en actividad y tiene unos cuantos proyectos en su haber. Su interés por los juegos queda patente en uno de sus cortometrajes de animación más exitosos titulado Majora’s Mask, que, como su nombre indica, es una precuela imaginada de The Legend of Zelda: Majora’s Mask. Con unos efectos visuales y una calidad de audio impresionante, Majora’s Mask ofrece algo de información a los fans sobre cómo Skull Kid adquirió la máscara.

Insatisfecha con la mera realización de cortometrajes sobre videojuegos, Ember Lab dio su primer paso en la industria con Kena: Bridge of Spirits. Revelado por primera vez en 2020 durante una exhibición de Sony Playstation, el juego se ganó una gran atención por sus impresionantes efectos visuales que nos recordaban a producciones de la magnitud de DreamWorks o Pixar.

Como es lógico, fueron muchos los que se quedaron encantados al instante con el mundo de Kena: Bridge of Spirits. A primera vista, todos los tráilers y el material promocional fueron bastante efectivos. Aunque Ember Lab trató de frenar las expectativas, cada nueva publicación no hacía más que aumentar las esperanzas en este pequeño título indie que estaba ganando rápidamente seguidores de culto.

Los avances no sólo presentaban a Kena como una enigmática guía espiritual, sino también a un ejército de peludos seres, lo suficientemente tiernos y habilidosos como para que te generen interés. Además, estos mismos trailers nos dieron una mirada a los exuberantes y explorables entornos del juego, Kena sería capaz de desplazarse por montañas escarpadas al fiel estilo de Uncharted. Y, por si no fuera suficiente con tener un báculo brillante, también tiene la habilidad de transformarse en un arco mágico. Todo parece demasiado bueno para ser verdad.

Pero bueno, con el lanzamiento de Kena: Bridge of Spirits, Ember Lab no sólo ha demostrado ser un desarrollador bastante competente, sino que también ha creado uno de los juegos más encantadores de los últimos tiempos. Ahora sí, vayamos de lleno a la review.

El título se centra en Kena, una joven y valiente guía espiritual con ganas de ayudar a los demás. Su misión es limpiar el bosque de la corrupción y devolver a la naturaleza su orden anterior. Para ello, debe ayudar a algunas problemáticas almas a superar los traumas que las mantienen atadas a este reino.

Esto, al estilo típico de los videojuegos, implica mucha batalla, pero también requiere que aprenda más sobre estos espíritus y las trágicas historias que han provocado que se conviertan en monstruos. La narrativa, en su mayor parte, se presenta de forma simplista con escenas que tienen poco diálogo y dejan que tu imaginación rellene las piezas faltantes en relación con las historias de los personajes que te encuentras.

Los acompañantes de Kena son conocidos como los Rot. Estos son seres irresistiblemente adorables, y nunca te cansarás de buscarlos. Y si bien sirven como compañeros de la protagonista, también cumplen un propósito importante. Son los Rot los que limpian el bosque de la corrupción, eliminando todo lo viejo y rancio para dar paso a una nueva y verde vida.

Los Rot son una fuente siempre presente de frivolidad en una historia que puede llegar a ser bastante sombría al tratar temas como la muerte, el dolor, el arrepentimiento y el trauma. Sin embargo, al igual que en una película de Pixar, ninguno de estos temas se trata de forma que pueda perturbar a los menores de edad. Por el contrario, se manejan con buen gusto y se entretejen en una historia de cuento de hadas que nunca deja de atraer al espectador, ya que siempre se intenta compaginar los momentos luminosos con los oscuros.

Parte de la razón por la que la historia es tan sólida es por los impresionantes efectos visuales que presenta el juego. Es durante las escenas donde se ven realmente las raíces de animación del estudio. Las escenas son de primera categoría, con calidad cinematográfica.

Los efectos de iluminación son cruciales para Kena y la estética del juego, y están gestionados de forma experta. Desde el brillo del bastón de Kena hasta la luz azul que emite su pulso protector, la luz se maneja de forma realista y parece rebotar de forma natural en el entorno. Esto añade un efecto mágico adicional en las escenas del interior de las cuevas, en las que la luz reflejada ilumina el rostro liso de Kena. La iluminación ambiental también es magnífica, y las impresionantes escenas de rayos crepusculares, que se abren paso a través del bosque, son realmente cautivantes.

Hablando de los entornos del juego, no podemos dejar de mencionar lo hermosos que son los escenarios de Kena: Bridge of Spirits. Tanto si se trata de cuevas grises iluminadas por mágicas llamas azules, como de paisajes montañosos que vigilan pintorescas aldeas, cada rincón del mundo es un pintoresco regalo para la vista. Aunque en su mayor parte es lineal, hay muchas oportunidades para desviarse del camino principal y explorar los escenarios cercanos para encontrar algún Rot perdido, coleccionables o abatir un par de enemigos.

Los entornos juegan un papel muy importante en la ambientación de los distintos momentos de la historia, sobre todo por lo dinámicos que son los distintos escenarios. Un salto feliz a través de un bosque verde brillante se convierte rápidamente en algo oscuro y ominoso cuando entras en un segmento sombrío donde la hierba está muerta y la corrupción lo cubre todo. Una vez que los Rot lo limpian, y la nueva vida puede florecer, el verdor de la flora que crece restablece esa sensación de alegría una vez más.

El estilo artístico que utiliza el juego parece infundir los elementos inefables y encantadores de las películas del Studio Ghibli, con la dinamicidad animada de los dibujos animados occidentales. El resultado es un mundo de fantasía envolvente y te empuja incesantemente a explorar cada rincón que te presenta. En PlayStation 5, que fue la versión utilizada para esta review, no encontré ni una sola caída de fotogramas y, tras alternar entre los dos modos de juego, no se aprecia mucha diferencia visual entre el Modo Calidad y el Modo Rendimiento.

Como lo comentó en un momento la actriz de doblaje, la grabación de la banda sonora de Kena tuvo lugar en Bali. De ahí que gran parte del juego incluya música e instrumentos balineses. Esto hace que el título tenga una banda sonora única mientras exploras el bosque. Es más, debo decir que llega a punto de provocar una sensación de calma, casi zen. Y, en un panorama en el que la mayoría de los juegos ponen música orquestal de fondo, es muy gratificante ver que un estudio intenta algo diferente. La banda sonora complementa a la perfección el tono del juego y consigue aumentar la intensidad en los momentos adecuados cuando se produce una acalorada sesión de combate.

Si hay que criticar algo en este aspecto, es que a veces la actuación de voz de Kena puede ser poco impactante. Por momentos me preguntaba si esto se hizo intencionadamente para reflejar la personalidad amable de Kena, pero sin intentar cegarme de más, creo que la actriz de voz podría haber hecho un mejor trabajo.

Antes del lanzamiento, Kena: Bridge of Spirits fue materia de interés en cuanto a la variedad de juegos que se han utilizado como comparación. Algunos han comparado el combate de Kena: Bridge of Spirit con God of War, mientras que otros lo hicieron con Dark Souls.

En realidad, sería injusto reducir a Kena: Bridge of Spirits a una imitación de cualquier otro juego. Es obvio que se inspira en los extensos títulos de aventuras de Nintendo como Legend of Zelda, y que imita el combate cuerpo a cuerpo que ofrecen la mayoría de los juegos exclusivos de Sony. Sin embargo, la jugabilidad de Kena es única y completa, y ofrece una experiencia difícil pero justa. Requiere precisión, consistencia y un buen ojo para detectar los puntos débiles de tus enemigos.

Al haber empezado el juego en la dificultad más difícil disponible en la primera partida, me sentí engañado por la relativa facilidad de la primera parte del juego. No tardé mucho en aprender a hacer parry, mientras que la mayoría de los enemigos más pequeños pueden ser tratados con un par de golpes ligeros del bastón de Kena. Sin embargo, al encontrarme con enemigos más musculosos que podían acabar con mi vida en dos golpes o menos, se hizo evidente que el juego requiere cierta concentración.

Los jefes más grandes están bien diseñados tanto visualmente como en términos de combate. Presentan puntos débiles, entran en diferentes fases, tienen conjuntos de movimientos con indicaciones, además que pueden reaccionar ante ti y esquivar tus ataques. Con todo ese en mente, es importante señalar que un acercamiento agresivo, pero disciplinado, se verá recompensado en gran medida.

Los Rot te ayudarán a combatir a los enemigos. Sin embargo, son un grupo de seres que se asusta fácilmente. Por lo tanto, tendrás que recolectar Valor durante las batallas para sacarlos de ese estado. Una vez que hayas reunido suficiente Valor, tus Rot pueden ser utilizados para varios movimientos que pueden entorpecer o dañar a tus oponentes. La integración de los Rot en el combate asegura que realmente valores sus habilidad, y te animará a seguir recolectando más Rots para añadirlos a tu ejército.

Entre los momentos de intenso combate, hay segmentos de rompecabezas que no son demasiado exigentes, pero que resultan satisfactorios de resolver. Vienen en forma de ligeros juegos de plataformas, así como de puzles ambientales que requieren la ayuda los Rot.

Quizás las mayores críticas que se le pueden hacer al título deben dirigirse a la jugabilidad. En primer lugar, durante el combate, hay un montón de desorden innecesario en la pantalla que viene en forma de barras de salud enemigas y una retícula que no se puede eliminar. En una época en la que muchos juegos pueden jugarse con una pantalla limpia y sin HUD, parece arcaico tener barras de salud enemigas flotando por ahí, sin la opción de desactivarlas.

Además, las animaciones de Kena pueden resultar un poco forzadas a veces. Su transición de caminar a correr es un poco brusca, y le faltan animaciones de escalada y reacciones al entorno. Nadar también puede ser un poco pesado, ya que Kena se mueve de forma muy lenta, y hace frustrante querer llegar de una orilla a otra cuando estás explorando.

Sin embargo, todas estas quejas no son más que un mero detalle, y son el resultado de haber sido mimados por otros juegos de gran presupuesto. Recordar que Kena: Bridge of Spirits fue realizado por un equipo lo suficientemente pequeño como para caber en una sala de tu casa, pone en perspectiva la proeza que supone el juego.

Aunque sería exagerado calificar a Kena: Bridge of Spirits de obra maestra, no se puede subestimar lo monumental que es el juego. Esa fórmula especial de narrativa mágica, mezclada con una presentación espectacular, ya no se limita a unos pocos estudios AAA. Ember Lab ha demostrado que hay equipos independientes capaces de competir -y prosperar- en ese espacio.

Ya sea el modo foto, con sus deliciosas poses, o la posibilidad de que Kena se tome un respiro de la acción y medite con sus amigos Rot, la cantidad de detalles y la pulcritud de la que hace gala te hacen creer que se trata de un lanzamiento de un estudio enorme. A un precio de 40 dólares por la edición estándar, Ember Lab ofrece una propuesta de valor bastante atractiva, incluso teniendo en cuenta la corta duración del juego. Por cierto, me tomó cerca de 8 horas mi primer recorrido.

Kena: Bridge of Spirits tiene más corazón y autenticidad de lo que muchos juegos podrían esperar. Lo que Ember Lab ha producido es un rejuvenecimiento del mercado indie, demostrando que los pequeños pueden estar a la par con los mejores. Y creo que ese es uno de sus más importantes logros.

Esta reseña fue escrita luego de jugar una copia digital de Kena: Bridge of Spirits para PlayStation 5 brindada por Ember Lab.