En la actualidad, se hace costumbre ver en las redes y en otros medios intentar definir a los «tipos de gamers». «Hardcores», «casuales», «pro-sony», «pro-xbox», «pro-PC» y muchas otras denominaciones que han perdido el sentido a lo largo de los años. En mi modesta opinión, estoy casi seguro que una de esas lineas imaginarias de división se encuentra entre aquellos que han jugado The Last of Us y aquellos quienes no lo han hecho, pero que definitivamente han escuchado del juego y planean jugarlo eventualmente.
Si perteneces al segundo grupo que aún no ha tenido la oportunidad de experimentar este excepcional juego, entonces mi recomendación es que lo hagas. Sin lugar a dudas, The Last of Us es uno de los mejores títulos de todos los tiempos, capaz de conglomerar una gran calidad en jugabilidad y gráficos, pero, por sobre todo, en narrativa. La historia que nos presenta Naughty Dog es bastante compleja, emocional y que te cuestiona en muchos aspectos.
La desarrolladora Naughty Dog nos presentó a Joel y a Ellie en una aventura bastante melancólica con momentos muy dosificados de sonrisas y, que en cada rincón, ponía en tela de juicio lo moralmente correcto. El final (ending) es tan perfecto que llega a traducir, en su escena, todas esas sensaciones que el juego nos compartió durante toda su campaña.
En este punto es importante mencionar que The Last of Us nos deja con un final abierto que obliga al jugador a interpretar, a su manera, el desenlace de la historia. Los motivos, los conflictos éticos, la confrontación entre lo emocional y la racionalidad es el ejercicio mental extra que el juego nos deja encargado y que forma parte de toda la experincia.
Con semejante cierre es bastante complicado pensar en algún futuro a partir de ahí. The Last of Us es un título que se sostiene a sí mismo de manera perfecta, sin necesidad de precuelas o secuelas, aparentemente. Esa es la única razón por la cual podríamos pensar que no sería una buena idea continuarla.
Pero entonces… ¿por qué sí?
Pero por otro lado, Naughty Dog ha construido un universo tan hermoso y tan «lleno de vida» que se sentiría un desperdicio no tener la oportunidad de re-ingresar en él. La desarrolladora es conocida por sus distitos trabajos llenos de calidad y que poseen la virtud de superarse una entrega tras otra. Por tanto, estamos hablando de una posible secuela que tiene un sentido y una importancia para sus creadores, algo más allá que la mera monetización de un producto. Si ha de existir una segunda parte de este maravilloso título, no me cabe la duda que Naughty Dog hará todo lo posible para superar esa valla autoimpuesta con la primera.
Otro punto importante a tomar en cuenta es que la actual generación de consolas, si bien es cierto aún es joven, continúa buscando aquel título que se adueñe de la generación y que se imponga como el representante de la era. Actualmente existen juegos muy buenos e importantes, pero aún falta aquel cuya experiencia te deje completamente pasmado y cuestionándote todo lo que sabías de videojuegos hasta ese momento. Algo muy similar a lo que The Last of Us hizo durante la era del PlayStation 3.
Probablemente sea entregarle mucha responsabilidad a Naughty Dog, pero solo puedo pensar en ellos cuando imagino este producto que va más allá de ser un juego.
Las posibles consecuencias, del final de la primera parte, podrían contextualizar esta nueva historia en cualquier lado. En ese sentido, una posible secuela debe partir desde ese punto, observar las consecuencias de la decisión «egoísta» de Joel y el cómo esto lo ha afectado a él, a Ellie y al mundo. Eso, a mí sí que me interesaría conocer.
La primera parte de la historia se trató acerca de la pérdida, el duelo y la reconstrucción. A través de los ojos de Joel somos testigos de lo agresivo del mundo, que en un segundo lo cambió absolutamente todo para que luego, ese mismo mundo, le de la chance de reconstruir nuevamente sus vínculos.
Pero ahora, ese mismo vínculo probablemente no podrá seguir desarrollándose de la misma manera en una secuela, no se puede construir a partir de la mentira y la desconfianza. De seguro, seremos testigos de un futuro distanciamiento entre estas dos almas gemelas que habitan un mundo que sigue siendo igual, o de repente, mucho más agresivo. Esto solo me hace pensar que hay mucha historia que vale la pena ser desarrollada y contada. Pero de ser así, hay que asumir las consecuencias del caso, y aceptar todo lo que vendrá, por más duro que sea presenciarlo.
Si algo nos ha enseñado The Last of Us, es que no todo es color de rosa, la inocencia y fantasía infantil se extinguen eventualmente. Esta es una historia que, desde un inicio, sabes que probablemente no va a terminar bien, y eso la hace real e importante.
En ese sentido, creo que hay más de una razón para ver concretado un proyecto titulado The Last of Us 2. En estas últimas semanas los rumores de su desarrollo se han escuchado con muchas más fuerzas. Desde la misma gente de Naughty Dog que de «casualidad» la mencionaron, así como Nolan North quien también dio ciertos detalles de la existencia del título.
Teniendo todo ello en cuenta, The Last of Us 2 probablemente sea el próximo gran título que vendrá luego de la salida de Uncharted 4: A Thief’s End. Y esa será una gran noticia.
Si bien es cierto, el final de la primera parte es poéticamente perfecto, me llena de mucho entusiasmo saber qué más cosas nos tienen preparados para nosotros y para los protagonistas del juego. Yo no quiero spin-off’s o historias paralelas a la principal. Estoy de acuerdo con asumir el riesgo que será continuar con la trama de Joel y Ellie, por más que el final sea tan devastador como muchas cosas en la vida real, ya que, después de todo, The Last of Us no es un simple juego.
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— GameCored (@GameCored) septiembre 21, 2015








