La división de videojuegos de Microsoft atraviesa un momento complejo tras una serie de decisiones drásticas, como despidos masivos, la cancelación de proyectos como Everwild y Perfect Dark, y el cierre del estudio The Initiative. A pesar de estos recortes, la situación no parece mejorar, ya que, según Jez Corden de Windows Central, la CFO de Microsoft, Amy Hood, habría impuesto a Xbox objetivos financieros “completamente poco realistas”, lo que podría continuar debilitando a la división.
Desde otra perspectiva, Tom Warren de The Verge considera que estas exigencias no son desmesuradas, sino que reflejan la nueva realidad de Xbox tras la compra de Activision Blizzard King. En su opinión, sin dicha adquisición los ingresos habrían disminuido notablemente, y además, Game Pass aún no ha generado los resultados esperados. Aunque Corden no comparte esta visión, es evidente que gran parte de los ingresos actuales de Xbox provienen de franquicias clave como Call of Duty.
Aún no se ha confirmado si estas metas financieras aplican solo al trimestre en curso o al resto del año fiscal, pero en cualquier caso representan un gran desafío para Xbox. La compañía solo tiene previsto el lanzamiento de un gran exclusivo este año, The Outer Worlds 2, por lo que su estrategia de ingresos probablemente dependerá del nuevo Call of Duty: Black Ops 7, cuya revelación oficial se espera en verano y ya ha sido objeto de filtraciones.
Además de estas apuestas, Xbox enfrenta la presión de mantener el crecimiento de su servicio Game Pass, que no ha cumplido del todo las expectativas, y de lanzar nuevos productos como Xbox Ally, que también podrían influir en sus finanzas. Todo esto aumenta la carga sobre la división, que ya opera bajo una intensa vigilancia interna y pública.
Si no se cumplen los objetivos financieros impuestos, podrían producirse nuevas olas de despidos, algo que Corden dejó entrever con su comentario “Esto no ha terminado”. La situación sugiere que Xbox atraviesa un período decisivo, en el que cada lanzamiento y cada cifra de suscripción podrían determinar el futuro inmediato de la división.





