Un supuesto anuncio de Call of Duty: Modern Warfare 4 ha llamado la atención en redes sociales por utilizar como argumento de venta el hecho de que el juego no estará disponible desde el primer día en Xbox Game Pass. La imagen, compartida por un usuario de ResetEra que afirma haberla visto en Facebook, aún no ha sido confirmada oficialmente, pero ha generado un intenso debate entre la comunidad.
El anuncio promociona uno de los incentivos habituales de la franquicia: el acceso anticipado a la campaña para quienes reserven el juego. Sin embargo, el elemento que más destaca es un mensaje en letras grandes que afirma: «No está en Xbox Game Pass este año», convirtiendo la ausencia del servicio de suscripción en parte de la estrategia publicitaria.
Este cambio responde a la nueva política de Microsoft, anunciada a principios de año junto con una reducción en el precio de Game Pass. En ese momento, la compañía confirmó que los nuevos juegos de Call of Duty no llegarán al servicio hasta, al menos, un año después de su lanzamiento, dejando atrás la estrategia de estrenos simultáneos.
La decisión resulta especialmente llamativa si se considera que Microsoft invirtió 68.700 millones de dólares para adquirir Activision Blizzard en 2023, una operación en la que la posibilidad de incluir Call of Duty en Game Pass fue presentada como uno de los principales beneficios para atraer nuevos suscriptores.

Sin embargo, diversos reportes apuntan a que la llegada de la franquicia al servicio también tuvo un impacto negativo en las ventas tradicionales. Según Bloomberg, los aumentos de precio aplicados a Game Pass el año pasado estuvieron motivados, en parte, por la pérdida de ventas premium de los títulos de Call of Duty.
Call of Duty: Black Ops 6, lanzado en 2024, fue el primer juego de la saga en debutar simultáneamente en Xbox Game Pass. Aunque Microsoft aseguró que se trató del mayor lanzamiento de la historia de la franquicia en número de jugadores, el título registró una caída de actividad más pronunciada de lo habitual tras su estreno.
De acuerdo con las fuentes de Bloomberg, Xbox habría dejado de ingresar más de 300 millones de dólares en ventas para consolas y PC, ya que muchos usuarios optaron por jugar a través de Game Pass en lugar de comprar el título. Como reflejo de esta situación, Call of Duty: Black Ops 7 terminó como el quinto juego más vendido del año en Estados Unidos, la posición más baja que ha ocupado un título principal de la serie en casi 20 años.





