Naughty Dog, conocido por sagas como The Last of Us y Uncharted, vuelve a estar en el centro del debate por su cultura laboral. El exdiseñador senior Benson Russell comentó recientemente que el estudio ha normalizado el crunch como parte del proceso de desarrollo, algo que considera una de las lecciones equivocadas que sacaron tras sus grandes éxitos.
Según Russell, el problema comienza con los plazos internos, que se tratan como si fueran fechas de entrega reales. Esto genera presión constante, especialmente cuando el proyecto se alarga y hay inversiones importantes de por medio. En ese punto, el equipo entra en dinámicas de urgencia que empujan a jornadas más intensas y prolongadas.
El exdesarrollador asegura que, tras The Last of Us, dentro del estudio se asumió que ese nivel de exigencia era necesario. Básicamente, se instaló la idea de que para alcanzar ese estándar de calidad, el crunch era inevitable, algo que terminó formando parte de la cultura del estudio.
Aunque no es una obligación explícita, el sistema empuja a los trabajadores a participar. Se les incentiva con bonos y reconocimiento, pero el mensaje es claro: si quieres formar parte del equipo, tienes que adaptarte a ese ritmo de trabajo. En la práctica, esto deja poco margen para quienes no pueden o no quieren seguir ese nivel de exigencia.
Este problema no es nuevo. En 2020, un informe de Jason Schreier ya había expuesto condiciones laborales complicadas dentro del estudio, con largas jornadas y horas extra frecuentes. Varios desarrolladores señalaron que este modelo es insostenible a largo plazo, especialmente a medida que pasan los años.
Algunos empleados reconocen que la empresa intenta compensar con beneficios como comida o descansos, pero la presión sigue presente. La sensación general es que lo importante es terminar el trabajo cueste lo que cueste, lo que termina afectando el bienestar del equipo.
Históricamente, Naughty Dog ha sido criticado por estas prácticas desde hace más de una década, incluso desde Uncharted 3. A pesar de ello, el estudio continúa trabajando en nuevos proyectos como Intergalactic, lo que deja abierta la duda de si realmente cambiarán estas dinámicas en el futuro o si seguirán siendo parte de su forma de trabajar.





