En medio de una nueva ola de despidos y medidas para reducir costos, Ubisoft reconoció en su más reciente informe financiero anual que uno de sus mayores riesgos es la pérdida de talento y habilidades clave. La compañía señaló que su éxito depende en gran medida del conocimiento y la experiencia de sus equipos, especialmente en un mercado internacional altamente competitivo como el de los videojuegos.
Según el informe, la salida repentina de miembros fundamentales de los equipos de desarrollo podría afectar seriamente la creación de futuros juegos y la dirección editorial de la empresa. Ubisoft considera que el trabajo de perfiles con gran creatividad o experiencia técnica es difícil de reemplazar, por lo que la pérdida de estos profesionales representa una amenaza significativa para sus proyectos.
La compañía también destacó que existe una fuerte dependencia de especialistas en áreas de alta demanda, como inteligencia artificial, juego en la nube (cloud gaming) y análisis de datos, cuyas habilidades son escasas y muy cotizadas en toda la industria tecnológica. Esto ha incrementado la competencia por atraer y retener a este tipo de profesionales.
Para enfrentar este problema, Ubisoft está implementando planes de sucesión para puestos clave, comenzando por cargos ejecutivos y extendiéndolos progresivamente a funciones como directores creativos, productores y gerentes generales de estudio. Además, la empresa busca identificar a empleados con alto potencial para preparar reemplazos internos y desarrollar estrategias de retención antes de que ocurra una salida importante.
El informe también reconoce que contratar nuevo talento se ha vuelto cada vez más complicado, ya que Ubisoft no solo compite con otros estudios de videojuegos, sino también con empresas de diferentes sectores que buscan ingenieros y especialistas con perfiles similares. Esta situación dificulta atraer profesionales experimentados para posiciones de alto nivel.

Como respuesta, Ubisoft afirma que será más selectiva en sus procesos de contratación, desarrollo y retención de empleados, además de reforzar alianzas con universidades y centros educativos de distintos países para captar nuevos profesionales. La compañía también promete ofrecer mayores oportunidades de crecimiento interno y desarrollo profesional con el objetivo de conservar a sus trabajadores más valiosos.
Todo esto ocurre mientras Ubisoft continúa enfrentando críticas por sus recientes despidos. De hecho, 51 exempleados de Ubisoft Barcelona mantienen protestas y huelgas contra los recortes, una movilización iniciada el 30 de junio y que concluirá el 16 de julio tras un total de seis jornadas de paro. Paralelamente, el informe financiero también advierte que lanzar un juego demasiado pronto o demasiado tarde puede perjudicar gravemente su desempeño comercial, ya sea por problemas técnicos o porque el interés del mercado haya disminuido.





