A pesar del fracaso comercial y crítico de Suicide Squad: Kill The Justice League, Warner Bros. ha decidido continuar apostando por los juegos como servicio, según lo revela una reciente oferta laboral publicada por la compañía.
El título desarrollado por Rocksteady, estudio responsable de la saga Batman Arkham, fue duramente criticado por su enfoque de live service y su particular interpretación del universo DC, lo que derivó en ventas bajas y una escasa base de jugadores activos desde su lanzamiento en 2023.
La nueva oferta de trabajo de Warner Bros. Games busca un productor ejecutivo encargado de “liderar el desarrollo de un juego AAA de alta calidad basado en una propiedad icónica del catálogo de Warner Bros. y DC Comics”, lo que sugiere que la compañía no ha renunciado a este modelo de negocio dentro de sus próximos lanzamientos.
El anuncio también menciona la supervisión de todas las etapas del desarrollo, desde la conceptualización hasta las operaciones en vivo tras el lanzamiento, confirmando que este próximo título tendrá una estructura live service, similar a la propuesta de Suicide Squad.

Este movimiento se produce en un contexto complicado para la división de videojuegos de Warner Bros., marcada por fracasos recientes, la salida de David Haddad como presidente de la compañía y el cierre definitivo de Multiversus. Ante este panorama, el CEO David Zaslav ha destacado la necesidad de recuperar terreno, siendo la creación de una secuela para Hogwarts Legacy, el juego más vendido de 2023, una de sus principales prioridades estratégicas.





