The Blood of Dawnwalker es el nuevo proyecto de Rebel Wolves, estudio formado por desarrolladores de The Witcher 3: Wild Hunt. Como era de esperarse, se trata de un RPG de mundo abierto ambicioso, aunque algo más contenido, cuya historia principal puede tomar alrededor de 50 horas en completarse, ofreciendo una experiencia extensa y rica en contenido.
Sin embargo, una de sus propuestas más llamativas rompe con lo tradicional: no estás obligado a seguir toda la historia. Tras el prólogo, el juego permite que los jugadores intenten terminar la aventura de inmediato, algo poco común en este tipo de títulos narrativos.
Esto está directamente ligado a la misión del protagonista Coen, quien tiene 30 días y 30 noches para salvar a su familia. Durante ese tiempo, puede fortalecerse, reclutar aliados y debilitar a los vampiros que dominan el mundo. Pero, sorprendentemente, el jugador puede ignorar todo ese proceso y dirigirse directamente al enfrentamiento final.
Según el diseñador de misiones Rafał Jankowski, es “absolutamente posible saltarse todo el contenido” e ir directo al castillo de Brencis para enfrentar al villano principal. Eso sí, esta opción es extremadamente difícil y no está pensada como el camino ideal para una primera partida.

Esta libertad abre la puerta a situaciones curiosas, como posibles speedruns muy cortos, aunque los desarrolladores aseguran que han diseñado el juego para que este enfoque sea un verdadero reto. Aun así, esperan que jugadores habilidosos logren hacerlo poco después del lanzamiento.
Por otro lado, seguir el camino tradicional también tendrá consecuencias dinámicas: a medida que Coen gane notoriedad, los enemigos reaccionarán con mayor dureza, incluso pudiendo cerrar ciudades enteras o enviar cazadores tras él. Además, las acciones del jugador influirán en cómo la resistencia lo percibe, lo que podría traducirse en apoyo o ventajas adicionales. En conjunto, el juego apuesta por una libertad total combinada con decisiones que impactan profundamente la experiencia.





