El debate sobre la preservación de los videojuegos ha cobrado fuerza tras la decisión de PlayStation de abandonar las ediciones físicas a partir de 2028, y Square Enix ha generado preocupación con su postura sobre cómo conservará sus títulos una vez dejen de estar disponibles.
Durante una reciente reunión con accionistas, Square Enix explicó que el método de preservación dependerá de cada juego, señalando como ejemplo que algunas franquicias, como NieR, mantienen información mediante transmisiones oficiales, mientras que otros títulos solo conservan sus escenas cinematográficas en plataformas de video.
La respuesta ha sido criticada por considerarse insuficiente, ya que preservar únicamente las cinemáticas no garantiza que las futuras generaciones puedan experimentar los juegos completos. Esto resulta especialmente relevante para Square Enix, cuyo catálogo incluye numerosos títulos clásicos, spin-offs y juegos para móviles que podrían desaparecer sin un plan de conservación adecuado.

La preocupación aumenta porque varios juegos de la propia compañía ya no permiten acceder a sus versiones originales, ofreciendo únicamente remasterizaciones o ediciones actualizadas. Esta situación alimenta el temor de que parte de la historia del medio termine siendo inaccesible con el paso del tiempo.
Con un futuro cada vez más orientado al formato digital, la preservación de los videojuegos dependerá en gran medida de las decisiones de las editoras, salvo que existan leyes específicas que protejan el acceso a estas obras. Por ello, iniciativas como Stop Killing Games han ganado relevancia entre quienes buscan garantizar la conservación del patrimonio de la industria.





