El estreno de Resident Evil Requiem marca un nuevo paso para la icónica saga de terror de Capcom, que en esta entrega apuesta por un apartado técnico más ambicioso que nunca. Con iluminación avanzada, entornos densos en detalle y soporte para tecnologías modernas de renderizado, el juego se presenta como uno de los títulos ideales para poner a prueba el hardware de última generación en PC.
Con ese objetivo en mente realizamos una prueba de rendimiento completa utilizando una NVIDIA GeForce RTX 5080 Hatsune Miku Edition, una versión especial de la nueva GPU de NVIDIA. Esta edición no solo destaca por su diseño inspirado en la popular ídolo virtual japonesa, sino también por ofrecer la potencia necesaria para ejecutar los juegos más exigentes del momento.
Todas las pruebas se realizaron en resolución 1440p, con configuración gráfica en Ultra, y evaluando distintos modos de renderizado: rasterizado nativo, ray tracing, path tracing y tecnologías de reescalado como DLSS con generación de frames. Los resultados revelan no solo el potencial del motor del juego, sino también el enorme salto de rendimiento que pueden ofrecer las tecnologías modernas de renderizado.

Setup de pruebas
Para este benchmark utilizamos un equipo de gama alta completamente basado en hardware ROG, diseñado para eliminar cuellos de botella y medir el rendimiento real de la GPU.
Configuración del sistema:
- Placa madre: ROG Strix X870E-H Gaming WiFi7
- Procesador: AMD Ryzen 7 9800X3D
- Refrigeración: ROG Ryuo IV 360 ARGB
- Tarjeta gráfica: ROG Astral GeForce RTX 5080
- Memoria RAM: 32 GB Kingston Fury DDR5
- Fuente de poder: ROG Thor 1200W Platinum III
- Gabinete: ROG Strix Helios II
- Monitor: ROG Strix XG27ACMEG-G
- Sistema operativo: Windows 11
El monitor utilizado permite aprovechar altas tasas de refresco, lo que resulta ideal para analizar el impacto de tecnologías como DLSS y Frame Generation en la fluidez general.

Metodología de pruebas
Las mediciones se realizaron en varias secciones del juego que combinan exploración, iluminación compleja y escenas con gran cantidad de efectos visuales. Esto permitió obtener resultados representativos del rendimiento general durante la partida.
Configuración utilizada:
- Resolución: 2560×1440 (1440p)
- Preset gráfico: Ultra
- API gráfica: DirectX 12
- Escenarios evaluados:
- Rasterizado nativo
- Ray Tracing alto
- Ray Tracing + DLSS
- Ray Tracing + DLSS + Frame Generation x4
- Path Tracing + DLSS + Frame Generation x4
Resultados de rendimiento y análisis
A continuación se muestran los resultados promedio obtenidos durante nuestras pruebas.
| Configuración gráfica | FPS promedio |
|---|---|
| Rasterizado Nativo (Ultra) | 123 FPS |
| Ray Tracing Alto + Nativo | 133 FPS |
| Ray Tracing Alto + DLSS | 143 FPS |
| Ray Tracing + DLSS + Frame Generation x4 | 463 FPS |
| Path Tracing + DLSS + Frame Generation x4 | 427 FPS |
Incluso sin recurrir a tecnologías de reconstrucción o generación de cuadros, Resident Evil Requiem mantiene un rendimiento sobresaliente. Los 123 FPS en 1440p Ultra garantizan una experiencia completamente fluida, especialmente para monitores de alta tasa de refresco. Esto demuestra que el motor del juego está muy bien optimizado en rasterizado tradicional, permitiendo disfrutar del título con gran calidad gráfica incluso sin activar funciones avanzadas.
Al activar Ray Tracing en calidad alta, la iluminación y los reflejos ganan un nivel extra de realismo. Las superficies húmedas, ventanas y luces dinámicas aportan una atmósfera más creíble y cinematográfica. Lo más llamativo es que el rendimiento se mantiene sorprendentemente alto con 133 FPS, lo que evidencia el buen aprovechamiento de los núcleos dedicados de la GPU.
El uso de NVIDIA DLSS permite incrementar aún más la fluidez del juego. Con 143 FPS promedio, la tecnología de reconstrucción por IA logra mejorar el rendimiento sin que la calidad visual sufra una caída perceptible. Esto resulta especialmente útil en títulos con efectos avanzados de iluminación como Resident Evil Requiem.




El salto más impresionante aparece al activar DLSS con generación de cuadros x4. En esta configuración, el juego alcanza 463 FPS, una cifra extremadamente alta incluso para estándares actuales. Esto convierte al título en una experiencia ideal para monitores de 240 Hz o 360 Hz, donde cada cuadro adicional ayuda a mantener una sensación de fluidez absoluta.
El modo Path Tracing representa el máximo nivel gráfico disponible en el juego, simulando el comportamiento real de la luz con mayor precisión que el ray tracing tradicional. Aun así, combinando DLSS y Frame Generation x4, el juego se mantiene en 427 FPS, una cifra impresionante considerando la complejidad del renderizado.
Conclusión
Las pruebas demuestran que Resident Evil Requiem es uno de los títulos mejor optimizados dentro del panorama actual de PC, especialmente cuando se ejecuta en hardware de última generación. Incluso en rasterizado nativo el juego supera los 120 FPS en 1440p Ultra, mientras que la combinación de ray tracing, DLSS y generación de cuadros permite alcanzar cifras de rendimiento extraordinarias.
La RTX 5080 edición Hatsune Miku no solo maneja sin problemas las tecnologías gráficas modernas, sino que convierte al juego en una auténtica demostración de fuerza del hardware actual. Para los jugadores que buscan terror, atmósfera y un apartado técnico de vanguardia, Resident Evil Requiem se perfila como una de las experiencias más impresionantes del año en PC.





