Cada nueva entrega de Pokémon siempre genera bastante expectativa, ya sea por ver nuevas criaturas, regiones, personajes, mecánicas y demás; sin embargo, Pokémon Legends: Z-A tenía un incentivo adicional que lo hacía bastante atractivo, y es que por primera vez en muchos años un juego principal de la saga dejaba de lado el combate por turnos para arriesgarse con una propuesta más osada, que llegó en la forma de combate en tiempo real, como lo que podemos ver en el anime, y que siempre nos hemos preguntado si podría funcionar. Sumado a una nueva historia, un apartado técnico más pulido y el regreso de las Megaevoluciones, pues parece un paquete preparado para el éxito. Así que veamos cómo le va.

Pokémon Legends: Z-A no solo nos trae de regreso a la región de Kalos, sino que nos pone de lleno en una de sus principales ciudades, Luminalia, la cual, como sabrás, está fuertemente inspirada en París, con referencia a la Torre Eiffel incluida.

En esta ocasión tomamos el papel de un nuevo personaje que, sin mayor excusa aparente, arriba a Luminalia y apenas al salir de la estación conoce a Civi (si tu personaje es hombre) o Vinci (si es mujer), un compañero/a carismático que rápidamente te facilitará tu primer Pokémon (Chikorita, Tepig o Totodile), y te invitará a acompañarla, con lo cual empezarán a darse todos los sucesos de la historia.

Luego de un breve tutorial, llegarás al Hotel Z, donde eventualmente conocerás a los miembros del equipo MZ, a quienes te unirás, y con cuyos integrantes vivirás una aventura que busca hacer de Luminalia un lugar mejor para sus ciudadanos y los Pokémon que la habitan, pues actualmente están apareciendo cada vez más Pokémon por toda la ciudad, aunque mayormente están confinados a las zonas diseñadas por Quastelar S. A., la compañía encargada del plan de desarrollo urbanístico de la ciudad, que busca crear una urbe donde humanos y Pokémon puedan convivir en paz.

Rápidamente te enteras de que algo extraño está ocurriendo en la ciudad, pues están apareciendo Pokémon con Megaevoluciones descontroladas que ponen en riesgo a los habitantes y hacen sufrir a los Pokémon, así que una de tus principales misiones es enfrentarlos y vencerlos para poner a todos a salvo.

La historia es bastante simpática y cándida como suele ser usual con la franquicia, aunque sí se siente en esta ocasión que Game Freak ha optado por un tono más maduro, ya que eventualmente te toparás con algunos temas como el extorsionamiento, o el mismo hecho de que tu personaje no sea un niño, lo que es fresco de ver.

A esto también le ayuda que ahora los personajes tienen personalidad propia y diálogos menos infantiles, haciendo la trama mucho más llevadera. De todas formas, los desarrolladores se han encargado de que no falten los clásicos personajes ridículos o situaciones exageradas típicas, que incluso tienen un trasfondo reflexivo, pero aun así se siente que hay un intento de mejora aquí.

Antes de que lo olvide, es importante resaltar que, aunque no te lo digan de manera directa, este juego funciona como una secuela de Pokémon X y Y en cierta medida, pues Luminalia y sus calles no son los únicos conocidos, sino que algunos viejos personajes aparecerán. Así que te recomiendo al menos ver o leer un resumen de X/Y, ya que los eventos de Pokémon Legends: Z-A se dan 5 años después del título de Nintendo 3DS, y la verdad es que vas a disfrutarlo más conociendo lo que sucedió antes.

Pokémon Legends: Z-A es un título que, por capricho del destino o de Nintendo, ha sido lanzado en pleno cambio generacional de la compañía, pues el juego tiene versiones para Nintendo Switch y Nintendo Switch 2. En esta ocasión he jugado la de la consola más moderna y sin temor a dudas puedo decirte que es uno de los títulos más pulidos de la saga, pues valgan verdades, no recuerdo casi ningún error técnico a lo largo de toda mi experiencia, más allá de un Pokémon que quedara atrapado entre elementos del mapa.

El título corre a unos estables 60 fps, los gráficos son bastante limpios, sin bordes dentados, las cargas son tan veloces que es casi imposible leer las recomendaciones que aparecen en las pantallas de carga, y toda la experiencia es bastante fluida, con casi nada que rompa la inmersión, a diferencia de lo que vimos con Pokémon Escarlata y Violeta. Esto no quiere decir que no tenga algunos puntos en contra, ya que, si bien el juego corre bastante limpio, sigue existiendo pop-in de algunos elementos; pero a lo que voy es que no se siente que realmente afecte la experiencia, y que ha habido trabajo bien logrado de optimización.

Ahora, se puede argumentar que el juego corre mucho mejor porque es un título para Nintendo Switch y poco ambicioso en su apartado gráfico, lo que hace que la Nintendo Switch 2 no tenga mayores complicaciones en ejecutarlo, y ello también es cierto.

Luminalia es una ciudad bastante simple en su diseño, con varias calles muy similares a otras, llena de edificios con ventanas planas, siendo las zonas salvajes las que mayor variación presentan, como nieve, pequeños ojos de agua, etc. Sin embargo, estas áreas son bastante reducidas pues estamos hablando de espacios confinados dentro de la ciudad. Eso sí, hay algunos efectos ambientales como lluvia, pero en líneas generales no es una ambientación muy exigente a nivel técnico.

Sumado a ello, los diseños de los personajes siguen manteniendo el estilo de lo que pudimos ver en Paldea, bastante pegado a lo que es el anime. Estos todavía no tienen voces, pero mueven la boca como si hablaran. Habiendo jugado por tantos años títulos de esta forma, la verdad es que no me suma ni me resta, pero puedo entender que es una oportunidad de mejora.

Las texturas, iluminación, sombras y demás detalles del mundo también siguen en la misma línea de lo que ya hemos visto en títulos anteriores. No esperes ningún tipo de salto técnico, sobre todo siendo que casi toda la ciudad se ve igual. Estos detalles quizá los puedas apreciar un poco más en los ambientes cerrados, pero nada fuera de lo estándar para la franquicia.

La música y los efectos sonoros están bien logrados, con todo lo que puedas esperar que presente la ciudad. Las melodías se te quedan pegadas y marcan bastante bien el ritmo de lo que está sucediendo en la pantalla, manteniendo la dinámica del juego para hacerlo más entretenido.

He dejado para el final el aspecto más importante del juego y que es básicamente por el que muere o vive: su jugabilidad. Los otros apartados son bastante buenos hasta ahora, pero la hora de la verdad está aquí.

Para empezar, hablemos de la exploración. Como ya te mencioné líneas arriba, y podrás haber visto con tus propios ojos en cada tráiler, ciudad Luminalia es bastante monótona, siendo básicamente calles llenas de edificios sin mayor variedad, más allá de las zonas salvajes, que son realmente pequeñas. Aun así, Game Freak ha logrado hacerla interesante.

De golpe es un bajón todo ese concreto, pero gracias a una serie de andamios ubicados por toda la ciudad, callejones, recovecos, techos y terrazas, el juego logra hacer que la exploración funcione. Pues ahora tendrás que moverte mayormente de arriba a abajo para alcanzar algunas de las zonas, visualizar qué hay más adelante y tratar de ubicar un Pokémon que aún no hayas alcanzado. Casi lo olvido: los Pokémon alfa regresan.

La exploración es ayudada por una mecánica de salto extendido/planeamiento gracias a tu Rotom. Claro, no estamos hablando de una exploración al nivel de lo que podría ser Breath of the Wild, con sus grandes espacios abiertos, sino de una experiencia más acotada que logra funcionar, además por otro punto importante: sea de noche o de día, siempre habrá algo que te mantendrá entretenido, solucionando uno de los problemas del título anterior, que tenía grandes zonas por explorar con poco por hacer.

Luminalia reboza de misiones secundarias, tareas, coleccionables, ítems y demás, como elementos para mantenerte entretenido a lo largo de tu aventura. A esto le ayuda que se ha implementado el viaje rápido a través del mapa, por lo que te encontrarás saltando a lo largo de la ciudad desde tu mapa en todo momento, y se siente bien. Ya que el juego lo disfrutas a tu ritmo si quieres ir más veloz, o más pausado haciendo todo lo que tengas por hacer.

Por último, el plato principal, el combate. Pokémon Legends: Z-A ha hecho lo que muchos hemos esperado por bastante tiempo, y es dejar de lado el combate por turnos a cambio de un combate en tiempo real. Debo confesar que cuando lo vi por primera vez en un tráiler me generó sentimientos encontrados, ya que era el camino que quería que tome la franquicia, pero no estaba del todo seguro de si realmente podría funcionar. Pues créeme que funciona, y lo hace muy bien, manteniéndose fiel a sus orígenes.

El combate de Z-A respeta todo lo que podíamos esperar de un combate de Pokémon. Mantienes a tu equipo de 6 todo el tiempo, puedes llamarlos o guardarlos en sus Pokébolas a discreción tuya en el momento que quieras, sea en el combate o fuera de este. Cada Pokémon mantiene sus 4 ataques, hay uso de ítems, piedras, MTs, puntos de salud, tipos de Pokémon, y todo lo que conocemos como Pokémon. De hecho, bien podríamos estar hablando de cualquiera de los títulos anteriores, pero la diferencia aquí es que los turnos han desaparecido y todo sucede al instante.

Llamar y guardar a tu Pokémon tiene su propio botón, sus ataques siguen siendo 4 y están asignados cada uno a los botones A, B, X, Y del control, aunque ahora ya no tienen un número finito de usos, por lo que podrás usarlos cuantas veces quieras. Pero se ha introducido un sistema de cargas, es decir, no puedes spamear el mismo ataque continuamente, sino que una vez que lo uses pasará un tiempo de recarga para volver a activarlo. Esto se identifica visualmente con una barra de carga vertical sobre el botón del ataque, y tendrás que ser fino al elegir los movimientos de tu Pokémon para evitar ataques muy poderosos con un cooldown alto.

En cuanto al movimiento, ahora las criaturas se desplazan de manera libre al momento de pelear, y de hecho tu propio personaje dicta por dónde se mueven, ya que los Pokémon tienden a seguirte. Personalmente lo sentí algo torpe en un inicio, pero poco a poco te vas familiarizando y acostumbrando. Eso sí, el juego no hace mucho en explicarte cómo funciona este sistema, y no es tan intuitivo, pues tendrás que experimentarlo para agarrarle el truco.

El uso de ítems quizá es lo único que rompe la experiencia del tiempo real, pues se pausa el juego para que puedas usarlos, aunque no te deja hacerlo todo el tiempo sino en lapsos, mientras no estás atacando. De igual forma, no puedes spamear ítems, sino usar uno solo y esperar una pequeña barra que te indicará cuándo podrás volver a usar otro.

Lo simpático de todo esto es que vas a sentir que Z-A es el mismo Pokémon de siempre, con todas sus características clásicas, pues el equipo de desarrollo ha trasladado la experiencia al sistema en tiempo real, manteniendo su esencia tan bien, que se siente familiar y fresco a la vez.

Aun así, es difícil saber si este será el rumbo que tomará la franquicia en el futuro o solo un terreno de pruebas, pero es interesante ver que la línea Legends se ha convertido en un espacio para romper los cánones del juego, buscando innovación y experimentación sin afectar a la saga principal.

Me quedo con el pensamiento de que, si bien esta jugabilidad no es tan precisa como el combate por turnos, pues muchas veces moverte de un lado a otro hace que evadas o aciertes ataques sin ser del todo claro, se ha introducido un nuevo elemento táctico muy conocido y que le funciona muy bien a Pokémon: el posicionamiento. Ahora, si la distancia es larga entre el Pokémon rival y el tuyo, será difícil asestar un ataque cuerpo a cuerpo, por lo que tendrás que optar por ataques de rango o acortar la distancia.

Por ejemplo, en el combate por turnos una embestida es solo un ataque más, mientras que aquí tu Pokémon se lanza de cabeza sobre el oponente, permitiéndote luego golpearlo a corta distancia todo lo que puedas. Esto lo hace, para mí, muy divertido de jugar, y encierra su genialidad, pues reformula la manera en que planificabas el combate. Ahora tienes que pensar en cómo mantener a raya al enemigo, acortar distancia, medir el daño y los cooldowns, además de todas las variables clásicas como tipos y estadísticas.

Otro punto favorable es que el juego te va a mantener combatiendo gran parte del tiempo, pues en las noches se activa la zona de combate, que es un área donde todos los que estén dentro luchan entre sí. Aquí tiene función otra mecánica, y es que si te escabulles puedes atacar primero a tu oponente y ganar una gran ventaja asestando un golpe gratuito antes de comenzar. Estas zonas de combate, además, tienen retos que puedes completar para conseguir puntos adicionales de tu rango, los cuales deberás llevar desde cero a su tope para tener la oportunidad de enfrentar a un personaje de tu rango y subir al siguiente.

Lo bueno es que la campaña amarra esta progresión con su historia, por lo que lo vas a tener que hacer de manera obligada a lo largo del juego, y la verdad es que es bastante divertido, ya que puedes poner a prueba tu equipo de Pokémon constantemente.

Por último, no debo dejar de mencionar la mecánica estelar del título: las Megaevoluciones regresan con todo y nuevas versiones. En esta ocasión, la historia las introduce como parte de un suceso que se da en Luminalia, y que incluso está afectando a unos Pokémon con megaevoluciones descontroladas a las cuales les tienes que poner pare. Esto se desarrolla en espacios específicos donde será importante el combate de tu Pokémon, pero que suman también como parte crítica el movimiento de tu personaje, y es que muchos de los Pokémon con megaevolución descontrolada te persiguen, por lo cual tendrás que escapar, correr y esquivar.

Te preguntarás esto porque es importante, y es que ahora los ataques de los Pokémon también afectan a los entrenadores, y si sufres muchos puedes hasta desmayarte y se acaba todo, teniendo que reiniciar desde el punto de guardado más cercano. Lo impresionante de esto es que añade otra capa de variedad a un combate realmente divertido, pues incluso habrá ocasiones donde guardar a tu Pokémon para esquivar ataques enemigos será la forma más fácil de superar algunos movimientos, para luego volver a lanzarlo y continuar con tu arremetida.

En esta ocasión las megaevoluciones se pueden realizar cumpliendo ciertas condiciones. Tener un Pokémon que pueda Megaevolucionar, colocarle la piedra de megaevolución correspondiente, y tener la suficiente energía para megaevolucionar, la cual se consigue a lo largo del combate. Eso sí, es importante realizarlas pues un Pokémon Megaevolucionado suele sufrir mucho menos daño de los ataques de un Pokémon regular, así que necesitarás hacer la megaevolución para continuar generando daño en buenas cantidades. Lo bueno es que además se han integrado unos ataques plus, que son versiones mejoradas de los ataques regulares y que sí pueden hacerle daño suficiente a un Pokémon megaevolucionado. Para utilizarlas consumirás una parte de la energía de la Megaevolución, y tendrás que aplastar el botón más (+) para activarlo. No todos los ataques tienen versión Plus desde un inicio, pero mientras suben de nivel tus Pokémon los vas consiguiendo, o eventualmente conocerás un NPC que podrá hacerlo por ti. Esto es importante pues no todos los Pokémon tienen megaevoluciones, así que termina balanceando un poco si tienes un favorito que no puede megaevolucionar.

Pokémon Legends: Z-A se siente como una experiencia nueva y vieja al mismo tiempo, y eso es bueno y malo. Por un lado, la franquicia se ha quedado algo estancada en el tiempo en su apartado técnico, con visuales algo antiguas, y no es que pida fotorrealismo, pero este no es un juego pensado desde su inicio en la Switch 2, así que queda la duda de qué más podrían haber hecho los desarrolladores si ese no fuera el caso. Otro ejemplo es la falta de voces, que no es algo que rompa al título, pero se ve como una oportunidad perdida. Sin embargo, a la vez este título incluye varias ideas frescas muy bien ejecutadas, como una historia con un tono diferente, un mapa más reducido pero con muchas cosas por hacer, y lo más importante, un combate en tiempo real que funciona de manera satisfactoria y divertida, haciendo que disfrutemos completamente del título y convirtiendo a la línea Legends en una caja de sorpresas, en donde los desarrolladores pueden escapar un poco de la tradición de Pokémon y experimentar con cosas que podrían terminar marcando el futuro de la franquicia.

Z-A es un título divertido, atrapante, y en el cual estarás pensando todo el tiempo que lo juegues, ya sea por encontrar ese Pokémon esquivo, limpiar las zonas salvajes, completar tu Pokédex, o simplemente lograr armar el equipo perfecto para cada situación. Es un juego de Pokémon con todo derecho, y un punto de quiebre importante que ningún fanático de la franquicia debería perderse.

gamecored score 9

Esta review fue escrita luego de jugar una copia digital de Pokemon Legends: Z-A brindada por Nintendo para Nintendo Switch 2.

PUNTOS BUENOS

Mapa lleno de cosas por hacer. Combate en tiempo real. Las zonas de combate. El regreso de las megaevoluciones y las nuevas megaevoluciones. Técnicamente impecable en Nintendo Switch 2. Visitar Luminalia y a viejos conocidos de X/Y. Combates contra Megaevoluciones descontroladas.

PUNTOS MALOS

Se extraña la visita por varios ambientes. Luminalia se siente muy repetitiva. El juego no te explica del todo bien el sistema de movimiento. Se siente relativamente fácil.

CONCLUSIÓN

Pokemon Legends: Z-A es un gran título, con sus propios méritos como para ganarse un lugar en tu colección. Si te gusta Pokémon no lo pases por alto, incluso si amas el combate por turnos, sus nuevas mecánicas y como han sido implementadas funcionan tan bien y le dan un nuevo matiz a la táctica y estrategia de combate que, sumado a todo lo demás que ofrece el título, ha sido realmente una experiencia fresca y recomendable.