Cinco años después de adquirir el estudio, PlayStation anunció recientemente sus planes de cerrar Bluepoint Games, una decisión que ha generado gran polémica en la industria. El estudio era reconocido por su trabajo en remakes y remasterizaciones, pero durante todo el tiempo que estuvo bajo PlayStation no lanzó ningún remake ni remaster, algo que ha desconcertado a muchos seguidores.
La situación se volvió aún más extraña cuando, pocos días después de conocerse la noticia del cierre, la cuenta oficial de PlayStation Alemania preguntó a los fans qué juego de PlayStation les gustaría ver rehecho. El mensaje fue interpretado por muchos como una muestra de falta de sensibilidad, considerando que acababan de cerrar precisamente al estudio especializado en remakes.
La reacción de la comunidad fue inmediata. Muchos jugadores expresaron su enojo en redes sociales, señalando la contradicción de preguntar por remakes justo después de cerrar al estudio que podía realizarlos. La polémica fue tan grande que el mensaje terminó siendo eliminado de la cuenta oficial, aunque capturas del post continuaron circulando en internet.
Hasta ahora, PlayStation no ha hecho un comunicado oficial sobre el cierre de Bluepoint, aunque la noticia fue revelada inicialmente por Bloomberg. El estudio era conocido por proyectos como Demon’s Souls y Uncharted: The Nathan Drake Collection, trabajos que reforzaron su reputación como uno de los mejores equipos dedicados a revitalizar clásicos.

Según reportes internos, durante su etapa dentro de PlayStation el único proyecto importante asignado al estudio habría sido un juego multijugador ambientado en el universo de God of War, un proyecto que además terminó siendo cancelado. Esto ha alimentado aún más la confusión sobre por qué la compañía compraría un estudio especializado en remakes para luego no utilizarlo en ese tipo de proyectos.
La polémica incluso ha empezado a afectar a otros lanzamientos de la compañía. Algunos jugadores han dirigido su frustración hacia futuros títulos como Marathon, llegando incluso a cancelar reservas como forma de protesta. Todo esto ocurre en un momento delicado para PlayStation, que recientemente intentaba recuperar credibilidad tras varias decisiones polémicas relacionadas con su estrategia de juegos y estudios.





