Review

Outriders ha tenido sus problemas, sí, pero nadie puede negar que la jugabilidad es increíblemente divertida, está llena de habilidades divinas y suficiente potencia de fuego para hundir un acorazado. Es por ello que muchos pudieron pasar por alto lo poco interesante de su historia y el escaso contenido posterior al juego. Bueno, con la intención de ampliar y mejorar el título original, los desarrolladores de People Can Fly han vuelto a Outriders con la expansión Worldslayer.
Con una nueva campaña, armas, sistemas y un endgame renovado que promete bastante rejugabilidad, ¿es Worldslayer suficiente para justificar otro viaje a Enoch, o es más de lo mismo?
Aunque la premisa de Outriders es sólida, la ejecución de la historia no fue precisamente un punto fuerte. Ambientada en un mundo alienígena con un interesante elemento de ciencia ficción, la historia termina siendo algo enrevesada y confusa, pero se las arregla para ser entretenida como una especie de película de serie B.

Construida directamente después de la historia principal, la campaña de Wordslayer, de aproximadamente cinco horas, plantea una nueva amenaza en la forma de Ereshkigal, el comandante de la Insurgencia. Coincidiendo con lo que parece ser un acontecimiento apocalíptico en Enoch, todo se va construyendo hacia algo bastante emocionante, pero lamentablemente termina siendo olvidable.
Pero bueno, dudo que quieras volver a Outriders por sus profundos y desconcertantes hilos narrativos, lo que quieres es disparar armas locas y hacer explotar cosas con tu mente, ¿verdad? Pues bien, el frenético combate del juego base no sólo regresa, sino que también recibe algunas mejoras dignas de mención. Las habilidades ligadas a las cuatro clases jugables son las que hacen que el combate en Outriders sea bastante entretenido y que siga siendo unos de sus mejores aspectos. Sin importar que juegues como el Trickster que se teletransporta y manipula el tiempo, como el Pyromancer escupe fuego, el Devastator que absorbe el daño o el Technomancer de largo alcance, los poderes que tienes a tu disposición te harán sentir como toda una deidad.
Los dos nuevos sistemas de progresión -el árbol de clases Pax y el Path of Ascension- mejoran las ya excelentes habilidades. El árbol de clases Pax te da acceso a dos nuevos conjuntos de habilidades con cinco nuevos perks que se combinan con las habilidades que ya tenías. Ambas ramas ofrecen una nueva forma de especializar a tu personaje puesto que los puntos se pueden redistribuir en cualquier momento, es así que podrás mezclar y combinar cuando te apetezca. Los puntos Ascension no se notan tanto, pero proporcionan pequeñas mejoras que se pueden acumular, como la mitigación del daño de los enemigos de élite, la reducción del enfriamiento y una mayor producción de daño con ciertas habilidades. Combinado con el ya extenso sistema de personajes del juego base, este nuevo nivel de progresión eleva aún más tus opciones de personalización y eso es genial.
Como complemento a los nuevos sistemas de progresión, hay nuevas armas y armaduras, así como un nivel de rareza completamente nuevo para ambas. En combinación con el botín existente, me encontré con nuevas escopetas automáticas que convertían lo que tenía delante en una fina niebla roja, rifles de largo alcance que hacían que los enemigos ardieran en llamas y así mucho más. El nuevo botín del Apocalypse tier añade una tercera e importante ranura de modificación, que te permite personalizar aún más tu equipo con habilidades increíblemente poderosas que funcionan en conjunto con el nuevo árbol Pax y el Path of Ascension. Jugar con diferentes builds y probarlos a expensas de los enemigos, es muy divertido.
Mientras que muchas de las batallas en Wordslayer pueden llegar a ser difíciles pero justas, ya que te retan a pasar a la ofensiva en lugar de forzar la vieja confiable de esconderte y disparar, otras misiones vuelven a incidir en un problema que afectaba al juego base. Casi todos los jefes y la mayoría de los enemigos de élite de la expansión se centran menos en hacerte sentir poderoso y se preocupan más por abrumarte con tácticas cuestionables. La mayoría de enemigos importantes usan ataque con enorme áreas de efecto que hacen que el jugador se tambalee por momentos. Me gusta cuando los combates son difíciles, pero muchas batallas de Worldslayer son más exasperantes que otra cosa.
Una vez que hayas atravesado la Insurgencia y te hayas enfrentado a Ereshkigal, te dirigirás a Tarya Gratar, donde se encuentra el endgame de Worldslayer. Es aquí donde los jugadores podrán recorrer difíciles mazmorras de varias fases y enfrentarse a poderosos jefes con la esperanza de conseguir un buen equipo de Apocalipsis. Dentro de estas mazmorras hay caminos que se ramifican y que te permiten centrar tu atención en objetos específicos, evitando que pases horas de trabajo para conseguir el mismo loot. Esto no elimina en absoluto la posibilidad de obtener una recompensa poco interesante, pero mitiga en gran medida la decepción que supone un botín deficiente.
Una vez que empieces una partida en Tarya Gratar, tendrás tres vidas para completarla o enfrentarte a salir con las manos vacías. Cabe señalar que hay ciertos tipos de enemigos y jefes que sólo podrás encontrar aquí, incluso la historia continúa dentro de sus muros, lo cual es una agradable sorpresa. Enfrentándote a oleadas y oleadas de enemigos, pronto te darás cuenta de que cada partida es prácticamente igual a la anterior. Esto será un poco desalentador para la mayoría después de unas horas, pero este enfoque sin duda valdrá la pena para aquellos dedicados y centrados en conseguir el build más poderoso posible.
Puede que la nueva campaña no sea una obra maestra en cuanto a narrativa, pero proporciona un telón de fondo lo suficientemente entretenido como para que los jugadores pongan a prueba los límites de los nuevos y divertidos sistemas de progresión y niveles de armas que llegan con Worldslayer. Me queda clarísimo que las mejoras hacen que el combate sea más divertido que nunca, a pesar que algunos jefes puedan llegar a ser más molestos que otra cosa. Pero dejando eso de lado, creo que los cambios implementados pueden ser una buena escusa para retomar el juego.
Esta reseña fue escrita luego de jugar una copia digital de Outriders: Worldslayer brindada por Square Enix para PlayStation 5.













