La PS5 ha estado en el mercado por más de cinco años y, a lo largo de este tiempo, ha recibido varias mejoras, aunque también ha enfrentado ciertos problemas como caídas prolongadas en su red online y controversias como el precio de la PS5 Pro. A pesar de estos contratiempos, la consola sigue siendo muy popular entre los jugadores. Ahora, Sony planea introducir una nueva actualización que, aunque no cambia el hardware, promete mejorar notablemente la experiencia de uso.
La próxima actualización se centrará en facilitar el uso del control DualSense, especialmente para quienes lo emplean en múltiples plataformas. Hasta ahora, los jugadores que lo conectaban a PC, Mac o dispositivos móviles debían reemparejarlo manualmente al volver a su PS5, lo que resultaba engorroso. La actualización busca eliminar este obstáculo y hacer más fluida la transición entre plataformas.
Con el nuevo sistema, será posible registrar el control con hasta cuatro dispositivos a la vez. De esta manera, los usuarios podrán cambiar entre diferentes conexiones inalámbricas sin tener que configurar el control cada vez. Esto beneficiará especialmente a quienes alternan entre juegos en computadora y consola con regularidad, agilizando el proceso de conexión y reduciendo la molestia técnica.

La función estará disponible inicialmente como parte de una fase beta a partir del 24 de junio. Los usuarios seleccionados en países como Estados Unidos, Canadá, Japón, Reino Unido, Alemania y Francia recibirán invitaciones por correo para participar en la prueba. Aunque no hay una fecha concreta para su lanzamiento global, se espera que, una vez superada la fase de pruebas, la actualización llegue a todos los usuarios de PS5.
Junto a esta mejora para el control, Sony también trabaja en un modo de ahorro de energía para la consola, con el objetivo de reducir su consumo eléctrico. Aunque esta característica aún no está lista para pruebas, se enmarca dentro de los esfuerzos de la compañía por ser más ecológica. Además, algunos creen que podría estar relacionada con futuros dispositivos portátiles, donde el rendimiento de batería es crucial.





