Little Nightmares 3 marca el primer título de la saga que no ah sido desarrollado por Tarsier Studios. En su lugar, Supermassive Games, conocido por Until Dawn, tomó las riendas para Bandai Namco, intentando llenar el vacío dejado por Tarsier. En ese sentido, es comprensible que algunos fans puedan sentirse algo reticentes ante la interpretación de otro estudio sobre una franquicia que ha aglomerado cariño desde su concepción inicial. Además, siendo el primer juego de la serie con modo cooperativo, esta entrega podría percibirse como un riesgo dentro de la saga. Afortunadamente, puedo afirmar que Little Nightmares 3 no es un mal juego, y eso es algo que puede dejar a todos tranquilos. No obstante, a lo largo de la experiencia existen pequeños tropiezos que pueden influir en la percepción general del título.

La historia inicia con los protagonistas, Low y Alone, emergiendo de un espejo roto hacia un pueblo desértico lleno de estatuas de piedra. Juntos deben atravesar el desierto evitando la mirada de un gigantesco bebé que convierte en piedra a quien lo mire. Como podrás adivinar, a medida que avanzas, te encontrarás explorando una serie de escenarios inquietantes, cada uno con su propio tema y enemigo principal, mientras vas descubriendo la relación y el pasado de Low y Alone mediante la exploración. Al igual que en entregas anteriores, la narrativa de Little Nightmares 3 se transmite principalmente a través del entorno y las interacciones de los personajes, con muy poca exposición directa, dejando al jugador interpretar el significado de cada ubicación y jefe. Eso que describo es algo bastante positivo, puesto que durante todo la campaña, que tiene una duración promedio de seis horas, me mantuve bastante interesado en la historia.

En el plano artístico, la atmósfera y el diseño de niveles son sobresalientes, con cada escenario mostrando personalidad y temática propias, manteniendo coherencia dentro del conjunto del juego. Después de todo, hay que recordar que Supermassive Games posee experiencia en el género del terror, y esto se refleja en la creación de escenarios y escenas realmente inquietantes.

No obstante, fuera de la atmósfera, el juego carece de sustos verdaderos. Tras las primeras ubicaciones, me di cuenta de que ya no sentía miedo al entrar en nuevas, avanzando sin temor a morir o asustarme. Esto se extiende a los enemigos y jefes, que aunque son atractivos estéticamente, carecen de tensión y desafío, haciendo que el juego se sienta demasiado fácil y sin suficientes momentos memorables para aprovechar completamente su excelente diseño artístico y animaciones.

Como se indicó previamente, la principal innovación de Little Nightmares 3 frente a las entregas anteriores es que ahora el juego puede jugarse completamente en cooperativo. Este cambio resulta interesante y añade un nuevo elemento a la fórmula de Little Nightmares. Aunque colaborar para resolver acertijos y superar obstáculos desafiantes suele ser gratificante en los videojuegos, Little Nightmares 3 no obliga lo suficiente a los jugadores a interactuar de esa manera. El juego no explota al máximo el sistema de dos protagonistas, especialmente en el diseño de los acertijos, como para justificar plenamente el modo cooperativo.

Supermassive intenta dar distinción a cada personaje mediante habilidades únicas. Low cuenta con un arco y flechas para disparar objetos o cortar cuerdas, mientras que Alone tiene una llave inglesa que le permite romper objetos frágiles o activar ciertos botones. Sin embargo, el juego rara vez exige usar estas habilidades de forma creativa o divertida. Los acertijos resultan muy sencillos, y la mayoría se resuelven casi de inmediato, generalmente requiriendo que uno de los jugadores aplique la habilidad de su personaje.

También es posible jugar en solitario, controlando a uno de los protagonistas mientras la IA maneja al otro. Esto genera nuevos inconvenientes, ya que hay secciones donde básicamente solo avanzas por el nivel mientras la IA resuelve los acertijos automáticamente. Esto puede provocar aburrimiento en los jugadores en solitario, haciendo que la experiencia se sienta menos dinámica y entretenida.

De hecho, me hubiera gustado que Supermassive Games hubiese hecho de Little Nightmares 3 un juego estrictamente cooperativo, al estilo de Split Fiction o It Takes Two, para que el estudio pudiera aprovechar plenamente la colaboración entre dos jugadores y diseñar acertijos pensando en el trabajo en equipo. En cambio, el resultado es un punto medio extraño, donde parece que el equipo tuvo que reducir demasiado la dificultad para compensar que la IA no limite al jugador en solitario al ejecutar maniobras complejas junto a ellos.

AA pesar de que evidentemente existan ciertos tropezones en Little Nightmares 3, considero que la experiencia general tiene suficientes puntos positivos como para resultar atractiva para ciertos jugadores. El juego cuenta con muchos coleccionables ocultos en cada nivel, desde pequeñas muñecas, figuras de porcelana para romper, hasta fantasmas perdidos por descubrir. Están bien escondidos y es fácil pasarlos por alto si no prestas atención a cada rincón durante la exploración. Localizar estos coleccionables fue uno de los momentos más gratificantes de mi partida, ya que me obligó a interactuar más con el juego y fijarme en los detalles del entorno. Sé que a algunos jugadores no les atraen las mecánicas de coleccionables ocultos o búsquedas tipo “scavenger hunt”, pero personalmente siempre las he disfrutado, siempre que los coleccionables tengan un significado dentro del juego.

En cuanto al aspecto artístico, Little Nightmares III brilla igualmente. Su mundo, hermoso y al mismo tiempo inquietante, está completamente logrado, y al buscar todos los coleccionables se comienza a apreciar cada detalle de los escenarios y a comprender cómo cada ubicación se relaciona con la narrativa global. Existe un buen desarrollo del mundo, que Supermassive Games podría aprovechar para crear su propia historia dentro del universo de Little Nightmares. El estudio solo necesita apoyarse más en los elementos cooperativos si desea continuar por esta línea y ofrecer mayores desafíos al jugador. Si logran esto, ya sea mediante DLC o una nueva secuela, considero que Supermassive tiene el potencial de crear un juego digno del legado de los Little Nightmares de Tarsier Studios.

Con todo y todo, Little Nightmares 3 representa un cambio audaz para la serie, con Supermassive Games tomando el relevo de Tarsier Studios e introduciendo el modo cooperativo. Aunque la atmósfera, la dirección artística y la construcción del mundo son sorprendentemente bellas e inquietantes, la falta de sustos reales y los acertijos demasiado sencillos lo limitan. Las mecánicas en cooperativo se sienten poco aprovechadas, y el modo en solitario se ve afectado por una IA excesivamente útil. A pesar esto, los fuertes aspectos visuales y los coleccionables hacen que la experiencia sea valiosa, aunque desigual, para los fans de la franquicia.

gamecored score 8

Esta review fue escrita luego de jugar una copia digital de Little Nightmares 3 brindada por Bandai Namco para PlayStation 5.

PUNTOS BUENOS

Atmósfera inquietante y dirección artística muy bien logradas. Detallado construcción del mundo y escenarios, con muchos coleccionables ocultos. Mantiene la fórmula clásica de Little Nightmares, apelando a los fans de la saga.

PUNTOS MALOS

Acertijos demasiado simples y mecánicas de cooperativo poco aprovechadas; el modo en solitario se ve afectado por una IA excesivamente útil. Falta de sustos reales y tensión en los encuentros, lo que disminuye el impacto del terror.

CONCLUSIÓN

Una tercera entrega lo suficientemente entretenida que cumple con la promesa de un Little Nightmares cooperativo sin desviarse de la fórmula establecida, para bien y para mal.