Playdead, una pequeña desarrolladora independiente nos maravilló a todos con un juego de plataformas titulado Limbo. Y a pesar que salió de manera exclusiva para Xbox Live en el 2010, ahora el juego lo podemos encontrar en la mayoría de plataformas existentes. La premisa del juego nos coloca en la «piel» de un pequeño niño que deberá recorrer distintos escenarios en busca de su hermana. Nuestro protagonista deberá desafiar y vencer las trampas, retos y enemigos que evitarán que cumplamos nuestro cometido.
A partir de este punto, todo el contenido del juego se traslada a una ventana interpretativa por los escasos datos que la desarrolladora comparte acerca de la historia. En ese sentido, luego del lanzamiento muchos jugadores empezaron a cuestionarse acerca del verdadero significado del título. Significado que por ahora cada quien responde de manera bastante subjetiva dándole peso a lo que uno desea creer. Y eso es precisamente el tema de este artículo, el compartir nuestra experiencia con este juego y la interpretación que le hemos podido dar a partir de los diferentes escenarios que nos propone.
Cabe recalcar que en el siguiente texto se compartirán muchos spoilers acerca del final del juego, por lo que si aún lo estás jugando de repente no deberías continuar con la lectura. Pero si no te importa enterarte de ellos o buscas una mayor motivación para emprender tu aventura en Limbo entonces estás más que bienvenido a terminar de leer este artículo.
«Sin conocer el destino de su hermana, un niño ingresa al Limbo»
Como se mencionó anteriormente esa será la única premisa que el juego nos proporcionará. Si algo se puede sacar de esa pequeña descripción es que finalmente el niño entra al «Limbo» con un propósito, el de encontrar a su hermana. O es lo que el juego pretende hacernos creer, ya que el estar dentro del Limbo no es una decisión de ninguno de los niños.
Pero vayamos por partes, según definiciones cristianas, el Limbo o Purgatorio es un lugar a donde muchas personas ingresan luego de morir. El propósito de este lugar reside en la posibilidad de «poder terminar algo inconcluso» que dejamos mientras aun nos encontrábamos con vida. En ese sentido es un lugar ubicado entre el Cielo y el Infierno y que cada ser dentro de él debe encontrar resoluciones para poder seguir con su camino.
Partiendo de esa idea nos toca dar por sentado que tanto el protagonista, como su hermana, están muertos y se encuentran en un plano muy distinto. Lo cual nos lleva a cuestionarnos ¿qué eventos desencadenó la muerte de ambos?. Es precisamente esa pregunta la que el juego trata de responder a medida que lo vas explorando.
En ese sentido, cada una de los escenarios y situaciones que veremos guardan relación con la vida anterior del niño. Como si de alguna manera cada uno de ellos represente un conflicto no resuelto por el protagonista el cual ahora tiene una segunda oportunidad para intentar superar. Es de esta manera que eventos como el encuentro con la araña gigante simboliza los miedos y representa la angustia en vida del niño. Angustia que ahora lo acecha y que intentará hacerlo sucumbir.
El juego no solo trata de intimidar con los adversarios que encontrarás, sino que los mismos escenarios también son capaces de evocar sensaciones de tristeza, soledad y desesperanza. Y, definitivamente, cada uno de ellos tiene la habilidad de representar angustia en el protagonista, como en el caso del bosque. De acuerdo a lo que podemos ver, el bosque es una manifestación de la soledad y el miedo a perderse que todo niño puede experimentar. Siguiendo con esa idea, el hotel podría simbolizar una urbe que ha sido agresiva con el niño mientras se encontraba con vida. Como si de alguna manera el juego nos podría dar indicios que el pequeño protagonista vivió varias formas de maltrato y episodios de abuso, ya sea por sus pares, otros adultos o inclusive sus propios padres.
El punto clave aquí es la manera en como simples escenarios pueden sumar a la experiencia del juego y como cada uno de ellos va construyendo emociones de terror y ansiedad mientras les vas dando un significado propio. En ese sentido, es imposible llegar a una conclusión que intente explicar los eventos exactos por los cuales el niño y su hermana murieron. La explicación de algunos probablemente no sea la misma que la de otros y en eso recae la grandeza de este juego, ya que cada una de las pistas ayuda a que cada uno de nosotros nos formulemos una explicación propia.
Y lo mismo sucede con la conclusión, lo cual ha llevado a muchas interpretaciones. Desde mi punto de vista me gusta relacionarlo con lo que es el destino. El juego termina abruptamente cuando el niño finalmente logra ubicar a su hermana, como si de alguna manera eso te da a entender que el destino de ambos era poder re encontrarse y, en el proceso, percatarse de sus muertes.
Sin importar las veces que el niño termina muriendo, él seguirá una y otra vez intentando encontrar a su hermana, ya que ese es su único propósito. En la escena final cuando ambos finalmente llegan a verse es evidente que el proceso del Limbo se termina y ambos logran pasar hacia otro plano astral. Si ese es el Cielo o el Infierno ya queda para cada uno, porque al igual que con el resto del juego, todo responde a subjetividades. Es por ello que no exista una sola explicación y deben haber muchas más teorías acerca de este juego, una más diferente que la otra.
Para terminar, al igual que títulos como Journey, Limbo se merece el título de obra maestra, no solo por su estética visual y dirección de arte acorde a lo que busca, sino por tener la capacidad de crear tanto a partir de un setting relativamente «limitado». Y son muy pocos los juegos que logran hacer aquello. Es esta la razón principal por la que Inside, el nuevo juego de Playdead, es uno de los nuevos títulos que no deberás dejar escapar y, si tienes la chance, dale una oportunidad a Limbo, juego que de todas maneras buscará enriquecerte.
Los usuarios de Xbox One ya tienen la chance de descargar Inside. Ahora, si prefieres jugar en Windows entonces el juego estará disponible a partir de este mes a través de Steam.








