Samsung presentó los nuevos Galaxy Z Fold7 y Z Flip7, sus plegables más delgados, ligeros y avanzados hasta la fecha, cumpliendo la promesa hecha en 2019 de ofrecer la potencia de una pantalla grande en un dispositivo que cabe en el bolsillo. Con múltiples avances en diseño, ingeniería y materiales, ambos modelos representan la evolución más refinada de la línea Galaxy Z.
El Galaxy Z Flip7 destaca por su perfil ultradelgado, con solo 6.5 mm abierto y 13.7 mm cerrado, gracias a una placa de circuito de alta densidad que optimiza el espacio interno. Además, aumenta la capacidad de la batería en 300 mAh sin incrementar el grosor, ofreciendo mayor autonomía en un formato compacto y fácil de llevar.
Por su parte, el Galaxy Z Fold7 es 48% más delgado que el primer Fold, con solo 8.9 mm cerrado y 4.2 mm abierto, y una pantalla más amplia, brillante y con relación de aspecto 21:9, mejorando la portabilidad y la experiencia de uso. Su nueva bisagra Armor FlexHinge, 27% más delgada y 43% más ligera, ofrece mayor resistencia y estabilidad, soportando miles de pliegues sin comprometer la durabilidad.
Las pantallas de ambos dispositivos también han sido rediseñadas para ser 39% más delgadas y hasta 64% más resistentes, gracias a materiales avanzados como la malla de titanio y el Ultra Thin Glass (UTG) un 50% más grueso. En el Z Flip7, el marco de la pantalla se redujo en 68%, convirtiéndose en el más delgado del mercado para un plegable, ofreciendo una visualización más amplia y sin muescas.


En cuanto a cámaras, el Galaxy Z Fold7 incorpora la primera cámara gran angular de 200 MP en un plegable, con un módulo 18% más compacto, mientras que el Z Flip7 optimiza su sistema fotográfico para ofrecer enfoque automático de alto rendimiento en un cuerpo reducido. Ambos modelos están reforzados con Corning Gorilla Glass Ceramic 2 y Armor Aluminum Avanzado, garantizando mayor resistencia y una sensación más ligera, redefiniendo el concepto de poder portátil.





