El creador del universo Cyberpunk ha confirmado que la próxima secuela de Cyberpunk 2077, actualmente en producción por CD Projekt, presentará una nueva ciudad con una ambientación que recuerda a “un Chicago descompuesto”.
Durante una charla en el evento Digital Dragons 2025, Mike Pondsmith, fundador de R. Talsorian Games, habló sobre Project Orion, la continuación de Cyberpunk 2077 desarrollada por la nueva división norteamericana de CD Projekt Red, con oficinas en Boston y Vancouver.
Pondsmith explicó que, si bien no está tan implicado en este nuevo proyecto como lo estuvo con el primer juego, sigue revisando avances y colaborando de forma puntual. Además, reveló que el título incluirá Night City junto a otra ciudad aún no revelada.
“No participo tan directamente, pero tengo acceso a los guiones”, comentó. “La semana pasada estuve visitando varios equipos y viendo cosas como el nuevo Cyberware para dar mi opinión”.
“Tuve una larga conversación con un diseñador de escenarios, quien me mostró detalles del nuevo entorno… porque habrá otra ciudad que exploraremos. No puedo decir mucho más, pero sí, hay otra ciudad además de Night City”.
Agregó también: “Al verla pensé: ‘Entiendo lo que buscan lograr, y realmente se siente bien. Esto no tiene el tono de Blade Runner, sino que se parece más a un Chicago en decadencia’. Y les dije, ‘sí, esto definitivamente funciona’”.

La nueva entrega está siendo liderada por desarrolladores clave de Cyberpunk 2077 y su expansión Phantom Liberty, quienes ahora forman parte del equipo en Norteamérica para impulsar esta nueva etapa.
Además, CD Projekt ha sumado talentos veteranos al desarrollo, como Dan Hernberg, exjefe de producción en Amazon Games y Panic Button, así como exgerente de producto en Blizzard.
Aunque aún hay muchos detalles por conocer, algunas ofertas laborales relacionadas con el proyecto apuntan a que busca lograr “las multitudes más realistas jamás vistas en un videojuego”.
La compañía también ha señalado que, al estar desarrollado desde Boston, este nuevo Cyberpunk tendrá una identidad más auténticamente estadounidense que su antecesor.





