Ya han transcurrido cinco años desde el debut de la actual generación de consolas, lo que ha dado pie a numerosos rumores sobre el tipo de hardware que integrarán las futuras versiones de PlayStation y Xbox. Según el creador de contenido Moore’s Law is Dead, tanto la PS6 como la siguiente Xbox utilizarían un chip AMD Zen 6 conocido internamente como Magnus, que integraría 11 núcleos de CPU y una GPU con un dado gráfico de 264 mm². Esta CPU estaría compuesta por 3 núcleos Zen 6 tradicionales y 8 núcleos Zen 6 C.
El sistema en chip, o SoC, tendría un tamaño de 144 mm² y estaría conectado a la GPU mediante un dado puente (Bridge Die). La gráfica, por su parte, contaría con un bus de memoria de 384 bits, lo que la convertiría en la consola con el bus más amplio hasta ahora. Para ponerlo en perspectiva, la Xbox Series X usa un bus de 320 bits, por lo que esta nueva arquitectura permitiría una transferencia de datos más rápida y eficiente entre la GPU y el SoC.
Si se consideran todos los componentes del chip Magnus, la APU (que combina GPU y SoC) dispondría de 80 unidades de cómputo, distribuidas entre núcleos gráficos y de procesamiento general, lo que sugiere un importante salto en potencia respecto a la generación actual.
Originalmente, Moore’s Law is Dead pensó que el chip estaba orientado a laptops de gama media. No obstante, nueva documentación apunta a que se trata de un diseño semipersonalizado, lo que indicaría que ha sido creado específicamente para consolas de videojuegos.
El reconocido filtrador Kepler también intervino en la discusión a través de la red social X, y aunque el YouTuber asocia Magnus con la futura PS6, Kepler sugiere que sería un chip destinado a la próxima Xbox, recordando que Sony suele nombrar sus chips en referencia a personajes de Shakespeare. Asimismo, se ha comentado que, aunque DirectX 12 Work Graphs ya está desarrollado, probablemente no será ampliamente adoptado al inicio de la próxima generación debido al periodo de transición entre generaciones. Además, esta tecnología aún carece de soporte para generación procedural, un elemento clave en la creación de mundos complejos. El chip Magnus podría ser uno de los primeros resultados de la alianza entre Microsoft y AMD para el desarrollo de hardware de juego personalizado.





