La nueva película de Resident Evil dirigida por Zach Cregger ha recibido una excelente acogida, especialmente por su capacidad para capturar la esencia de los videojuegos y combinarla con un intenso horror corporal y una atmósfera llena de tensión. Uno de los aspectos más elogiados de la producción ha sido el uso de efectos prácticos, una decisión que le ha dado mayor realismo a muchas de sus escenas.
Recientemente se compartieron videos detrás de cámaras que revelan cómo fue creado el «Merged Monster», uno de los principales antagonistas de la película. Aunque en pantalla el monstruo termina siendo complementado con efectos digitales, su base fue construida utilizando efectos prácticos, con cuatro actores unidos mediante arneses y obligados a moverse como una sola criatura.
La revelación sorprendió a los fanáticos, quienes asumían que el monstruo había sido generado completamente por computadora. Muchos elogiaron el trabajo del equipo de producción y destacaron que cada vez es menos común ver películas que dependan tanto de efectos físicos en lugar de CGI, lo que ha contribuido al impacto visual del filme.
Otro de los momentos más comentados corresponde a la espectacular persecución en las calles de Raccoon City. Aunque algunas explosiones y elementos fueron añadidos digitalmente en la postproducción, gran parte de la secuencia fue filmada con efectos prácticos, incluyendo impactos reales y enormes bolsas llenas de sangre que eran lanzadas desde grúas para recrear las violentas escenas del ataque.
Sin embargo, este enfoque casi provoca una tragedia durante el rodaje. El director Zach Cregger reveló que el actor Austin Abrams, quien interpreta a Bryan, estuvo a punto de perder la vida cuando una bolsa de aproximadamente 50 libras llena de sangre cayó antes de tiempo, pasando a escasos centímetros de su cabeza durante la grabación de una escena.
De hecho, el incidente puede apreciarse en la versión final de la película. Afortunadamente, Abrams salió ileso, pero la anécdota demuestra hasta qué punto el equipo apostó por efectos prácticos para ofrecer una experiencia más auténtica, incluso asumiendo riesgos que hoy son poco habituales en las grandes producciones de Hollywood.





