Un reciente informe del periodista Jason Schreier, publicado por Bloomberg, reveló nuevos detalles sobre el problemático desarrollo de Highguard. El reporte explica cómo Wildlight Entertainment terminó lanzando el juego con un modo PvP de 3v3 como base central, alrededor del cual se construyó toda la experiencia del título. Sin embargo, pese a múltiples sesiones de prueba durante el desarrollo, el feedback fue positivo pero con varias preocupaciones importantes.
Durante el último año de desarrollo, el estudio realizó extensas pruebas internas, las cuales generaron reacciones favorables en general. No obstante, los testers detectaron puntos ciegos importantes, especialmente relacionados con la complejidad del sistema de juego y la dependencia de la comunicación entre jugadores.
Uno de los problemas más señalados fue que la experiencia mejoraba considerablemente cuando los jugadores utilizaban chat de voz, mientras que las partidas sin comunicación resultaban mucho menos satisfactorias. Además, la complejidad del juego nunca se corrigió completamente, ya que los testers podían consultar directamente a los desarrolladores cuando tenían dudas sobre las mecánicas.
Ante estas preocupaciones, algunos miembros del equipo sugirieron realizar pruebas públicas para obtener más feedback, una estrategia que otros títulos recientes han utilizado con éxito. Sin embargo, la directiva del estudio rechazó la idea, prefiriendo apostar por un lanzamiento sorpresa al estilo de Apex Legends en lugar de abrir el juego a pruebas externas.

A pesar de estos desacuerdos, el ambiente dentro del estudio fue descrito por varios empleados como “saludable, colaborativo y transparente” durante la mayor parte del desarrollo. No obstante, la moral comenzó a caer en los dos meses previos al anuncio oficial, especialmente cuando el juego se preparaba para mostrarse en The Game Awards 2025.
El debut del juego durante el evento, presentado por Geoff Keighley, generó muchas preguntas entre el público. Tras el tráiler, el estudio guardó silencio durante semanas hasta el lanzamiento del juego el 26 de enero, e incluso se recomendó a los empleados evitar las redes sociales debido al creciente tono negativo de la conversación online.
Finalmente, el informe también revela la complicada situación actual del estudio. Tras varios despidos, solo 20 desarrolladores permanecen trabajando en el proyecto, cuando originalmente el equipo estaba compuesto por unas 100 personas. Aunque inicialmente había fondos para mantener el juego tras su lanzamiento, la directiva anunció en febrero que el estudio prácticamente se quedó sin dinero, mientras también se descubrió que TiMi Studio Group —subsidiaria de Tencent— era el principal financiador del proyecto, algo que muchos empleados ni siquiera sabían.





