Nadie está exento de sufrir un accidente con su smartphone, especialmente con las cambiantes condiciones climáticas de su entorno. Por eso, dependiendo del contexto, el rendimiento del dispositivo puede verse afectado, y es crucial entender lo que implican las certificaciones de protección que los fabricantes ofrecen.
Certificaciones como IP52, IP681 e IPX8 son comunes, pero la certificación MIL-STD-810H2, o simplemente MIL-810H2, lleva la durabilidad un paso más allá. Aunque puedan parecer siglas complicadas, cada una de estas certificaciones protege a tu dispositivo de diferentes situaciones, y es esencial conocer sus diferencias.
Las siglas IP representan Ingress Protection (protección contra la penetración), y su número indica el nivel de protección contra sólidos (principalmente polvo) y líquidos. La escala de protección contra sólidos varía de 0 a 6, mientras que la protección contra líquidos va de 0 a 9, siendo el grado 9 para dispositivos que requieren protección contra vapores o alta presión de agua. Los smartphones más comunes cuentan con la protección máxima de nivel 8 contra inmersiones. El nivel 9 garantiza resistencia a chorros de agua a alta presión y temperatura.
La certificación IP68 asegura que el dispositivo está completamente protegido contra el polvo y puede soportar la inmersión continua en agua hasta 1,5 metros durante un máximo de 30 minutos. Dispositivos como los motorola edge 50 ultra, motorola edge 50 pro y motorola edge 50 fusion cuentan con esta certificación. Por su parte, IPX8 significa que no se ha probado contra polvo, pero aún así resiste la inmersión en agua bajo las mismas condiciones que IP68.
Un smartphone con certificación IP52, por otro lado, está protegido contra el polvo de forma moderada y puede soportar derrames o salpicaduras de agua.

Si buscas una mayor durabilidad, especialmente en condiciones extremas como temperaturas extremas, humedad, lluvia intensa, golpes o caídas, un dispositivo con la certificación MIL-STD-810H es la opción ideal. Este estándar militar verifica que el dispositivo haya pasado diversas pruebas de resistencia, como:
- Temperatura: Resistencia a cambios bruscos de temperatura y a condiciones extremas de calor y frío.
- Humedad: Funciona en ambientes con alta humedad o lluvias intensas.
- Vibración: Resiste choques y vibraciones típicos de vehículos o aeronaves.
- Altitud: Resistencia en altitudes elevadas, donde la presión atmosférica es baja.
- Polvo y arena: Protección contra partículas finas que puedan dañar los componentes internos.
- Radiación solar: Resistencia a la exposición prolongada al sol directo.
- Salitre: Funciona en entornos marinos con alta concentración de sal.
Esta certificación implica superar pruebas rigurosas, como resistir temperaturas de hasta 60°C (por ejemplo, en un coche estacionado al sol) y temperaturas de congelación de hasta -20°C.
A pesar de su alcance, MIL-STD-810H no reemplaza a IP68, sino que se complementan. IP68 es ideal para la resistencia contra polvo y agua, mientras que MIL-STD-810H aborda condiciones más extremas. Por lo general, la mayoría de los usuarios se beneficiarán de la certificación IP68, mientras que los que requieren protección adicional en condiciones más extremas optarán por un dispositivo MIL-STD-810H.
Ambas certificaciones pueden coexistir, como en el caso del motorola edge 50, que cuenta con ambas certificaciones.
Luis Cruzado, gerente de producto de Motorola en Perú, señala que «la presencia de certificaciones como IP68 y MIL-810H no significa que los smartphones sean completamente impermeables, que puedan ser utilizados sumergidos o recargados mientras están mojados».





