Con el reciente anuncio del casco Mk X del Teniente Titus de Warhammer 40,000: Space Marine 2, ya disponible para preventa en la tienda oficial de Warhammer, los fans tienen la oportunidad de adquirir una réplica usable del icónico casco. Esta pieza permite a los fans de la franquicia encarnar a un Ultramarine, aunque parece que Games Workshop no quiere que existan alternativas no oficiales similares en el mercado.
En paralelo al lanzamiento, Games Workshop emitió una orden de cese y desistimiento contra el canal de YouTube Galactic Armory, conocido por fabricar y vender piezas de armaduras y armas de franquicias como Star Wars, Halo y Warhammer 40K, además de ofrecer archivos 3D para su impresión. Entre sus creaciones destacaba una réplica del mismo casco de Titus, así como otros elementos del universo Warhammer.
Según informó VideoGamer, Aaron, responsable de Galactic Armory, reveló en su canal que la orden legal llegó dos días antes del anuncio oficial del producto de Games Workshop. La sorpresa fue mayor porque la compañía ha apoyado en el pasado proyectos DIY (hazlo tú mismo), por lo que la acción fue inesperada y decepcionante para él y sus seguidores.
Como consecuencia de la orden, Galactic Armory eliminó alrededor de 26 videos relacionados con Warhammer 40K, y canceló todos sus proyectos futuros vinculados a esa propiedad intelectual. No obstante, Aaron afirmó que no tiene resentimiento hacia la empresa, reconociendo que está en su derecho de proteger su IP aunque la decisión afecte a creadores de contenido.
La comunidad de fans, ya inconforme con Games Workshop por otras decisiones recientes, ha reaccionado negativamente ante esta medida. Muchos consideran que ir en contra de un creador popular como Galactic Armory solo empeora la imagen de la compañía. Aaron señaló que habría estado dispuesto a colaborar legalmente si se le hubiese ofrecido una licencia.
Tras el conflicto, Galactic Armory ha optado por centrar sus esfuerzos en Trench Crusade, un nuevo juego de rol de mesa. Además, trabajan en un programa para adaptar piezas impresas en 3D a medidas corporales específicas y en un juego de mesa completamente imprimible. La jugada de Games Workshop parece enfocada en canalizar a los consumidores hacia sus productos oficiales, limitando la creatividad de los fans y su capacidad de hacer sus propias réplicas.





