El fracaso de Anthem se convirtió en uno de los acontecimientos más comentados de la última década, y en julio de 2025 EA confirmó que los servidores del juego cerrarían definitivamente. Con ese momento finalmente llegando, numerosos jugadores regresaron por última vez para despedirse del shooter multijugador de mechas, reuniéndose dentro del juego y en redes sociales para recordar lo que fue… y lo que pudo haber sido.
En esos mensajes de despedida, la palabra que más se repite es “potencial”. Muchos fans lamentaron que Anthem terminara siendo recordado como otro de los llamados “Destiny killers” que no logró mantenerse a largo plazo, señalando lo difícil que resulta sostener un looter shooter como servicio durante años, incluso con grandes presupuestos detrás.
Otros jugadores compartieron experiencias más personales, relatando cómo volvieron a recorrer el mapa y completar misiones una última vez. Para ellos, más allá de las críticas, la sensación de volar y combatir seguía siendo espectacular, uno de los aspectos más distintivos y mejor logrados del juego desde su lanzamiento.
Periodistas y creadores de contenido también se sumaron al debate. Se destacó que el movimiento, el vuelo y los disparos tenían una calidad sobresaliente, incluso superior a la de muchos juegos de superhéroes, pero que el diseño de misiones nunca estuvo a la altura. Los niveles, según estas opiniones, parecían pensados para un shooter tradicional en tierra firme y no para un sistema de movilidad aérea tan ambicioso.
Esta percepción no es nueva. Desde su estreno en PC, PS4 y Xbox One, el consenso general fue que las mecánicas de vuelo eran una base brillante, pero el juego fallaba en ofrecer contenido suficiente y misiones atractivas. Decisiones de diseño cuestionables terminaron afectando seriamente la experiencia a largo plazo de los jugadores.
Incluso en análisis especializados se señaló que Anthem combinaba un gameplay sólido con misiones poco divertidas, como las tareas repetitivas y arbitrarias para desbloquear tumbas en la campaña. Aunque BioWare y EA anunciaron en 2020 una ambiciosa revisión del juego, enfocada en mejorar rendimiento y contenido, el proyecto fue cancelado en 2021, sellando así el destino de un título que muchos aún recuerdan no por lo que fue, sino por todo lo que pudo llegar a ser.





