Assassin’s Creed Codename Hexe sigue siendo uno de los proyectos más misteriosos y llamativos de Ubisoft, especialmente por su ambientación inspirada en los juicios de brujas del Sacro Imperio Romano. Sin embargo, detrás de escena el desarrollo aparentemente no estaría atravesando un momento sencillo, ya que el proyecto habría perdido a dos de sus principales líderes y alrededor de 50 desarrolladores durante su producción.
Uno de los nombres más importantes que abandonó el proyecto fue Clint Hocking, quien se desempeñaba como director creativo de Hexe. Aunque nunca se explicó oficialmente el motivo de su salida, recientemente volvió a llamar la atención tras hablar sobre el uso de inteligencia artificial dentro del desarrollo de videojuegos y sobre su experiencia intentando aprender programación utilizando OpenAI ChatGPT.
Durante una entrevista, Hocking explicó que intentó usar ChatGPT para aprender a programar, pero aseguró que la experiencia fue bastante frustrante. Según comentó, muchas de las respuestas generaban código roto o con errores, obligándolo a intentar depurar problemas sin realmente entender programación. Incluso llegó a decir que “ChatGPT apestaba” para ese propósito y que terminó aprendiendo a programar “a pesar de ChatGPT, no gracias a él”.

Después de aproximadamente un año y medio intentando avanzar mediante IA, Hocking abandonó ese método y decidió aprender programación de forma más tradicional usando JavaScript. También aclaró que esto no significa que estuviera utilizando código generado por IA dentro de Assassin’s Creed Codename Hexe, sino que simplemente buscaba aprender nuevas habilidades por cuenta propia. Aun así, sus comentarios vuelven a alimentar el debate sobre las verdaderas capacidades actuales de la inteligencia artificial en el desarrollo creativo.
Curiosamente, este no es el único caso reciente relacionado con IA dentro de Ubisoft. Reportes anteriores también señalaron que la compañía estuvo experimentando con inteligencia artificial generativa para futuros proyectos como Far Cry, aunque algunos desarrolladores internos aparentemente tampoco quedaron satisfechos con los resultados. Todo esto refleja que, aunque la IA sigue ganando espacio en la industria, muchos estudios todavía parecen verla más como una herramienta experimental que como una solución realmente confiable para el desarrollo de videojuegos.





