El posible remake de Resident Evil – Code: Veronica vuelve a estar en el centro de los rumores, y ahora Nick Apostolides, actor de voz de Leon S. Kennedy, también ha dado su opinión al respecto. En una entrevista con PC Gamer, el actor comentó que le encantaría ver una nueva versión del juego, destacando que siempre fue uno de los títulos más desafiantes de la saga y que su historia es particularmente extraña y memorable dentro de la franquicia.
Apostolides explicó que si Capcom rehace el juego usando el RE Engine y el estilo narrativo moderno de la serie, el resultado podría ser espectacular. Según él, la mezcla entre tecnología actual, actuaciones más realistas y una historia tan peculiar podría convertir a Code: Veronica en “un juegazo increíble” para los fans actuales de Resident Evil.
Los rumores sobre este remake no son nuevos. Los fans llevan años pidiéndolo, especialmente desde el lanzamiento del remake de Resident Evil 2 en 2019. Aunque Capcom ha estado centrada principalmente en rehacer los títulos numerados de la saga —siendo Resident Evil 4 el más reciente en recibir este tratamiento—, varios rumores apuntan a que Code: Veronica podría lanzarse alrededor de 2027.
Este juego ocupa un lugar muy especial dentro de la historia de la franquicia, ya que introduce varios elementos clave del lore que luego se mencionan en otros títulos. De hecho, algunos fans consideran que Code: Veronica se siente más como el “verdadero Resident Evil 3”, debido a su peso en la narrativa general, mientras que Resident Evil 3: Nemesis se centra más en la huida de Jill Valentine de Raccoon City.

La historia del juego sigue a los hermanos Redfield, Claire y Chris. Claire es capturada mientras investiga las actividades de Umbrella y termina en una prisión en Rockfort Island, lo que lleva a Chris a iniciar una misión para rescatarla. Además, el juego fue pionero al permitir controlar a ambos personajes dentro de la misma campaña, compartiendo recursos e inventario, una idea que curiosamente también aparece en Resident Evil Requiem, donde la historia se divide entre Grace Ashcroft y Leon Kennedy.





