El lanzamiento de Crimson Desert estuvo marcado por críticas divididas, con algunos elogiando su enorme mundo abierto y variedad de actividades, mientras que otros señalaron problemas de enfoque, una historia inconsistente y exceso de ambición. Esta recepción mixta se reflejó en sus puntuaciones iniciales: 77 en Metacritic y alrededor de 80 en OpenCritic.
Esta situación impactó directamente en el mercado, ya que tras levantarse el embargo de reviews, las acciones de Pearl Abyss cayeron casi un 30%, impulsadas por el temor de los inversionistas a que el juego no cumpliera con las expectativas comerciales.
Sin embargo, esos temores no se materializaron. Crimson Desert tuvo un lanzamiento muy sólido en ventas, alcanzando 3 millones de copias en sus primeros cinco días, lo que rápidamente cambió la percepción del mercado y devolvió la confianza a los accionistas.

Además, el juego mejoró con el tiempo gracias a múltiples actualizaciones, lo que llevó a una mejor recepción por parte de los jugadores y un aumento en la actividad, incluyendo nuevos picos de usuarios simultáneos. Esto reforzó aún más el optimismo alrededor del título.
Como resultado, las acciones de Pearl Abyss no solo se recuperaron, sino que superaron sus niveles previos al lanzamiento, alcanzando su punto más alto desde 2022. Esto demuestra que, pese a un inicio incierto, el éxito comercial terminó imponiéndose sobre las críticas iniciales.





