La estrategia de Sony de avanzar hacia un futuro completamente digital para PlayStation continúa generando controversia y ahora enfrenta demandas en varios países, donde se cuestiona el funcionamiento de la PlayStation Store y las implicaciones de eliminar gradualmente los juegos en formato físico.
Las acciones legales sostienen que el impulso hacia un ecosistema exclusivamente digital elimina el mercado de segunda mano, obligando a los jugadores a comprar sus títulos únicamente a través de la tienda digital de Sony. Según los demandantes, esto permite que la compañía mantenga una comisión del 30 % en cada venta, reduciendo la competencia y perjudicando a los consumidores.
Otro de los puntos más debatidos es el concepto de propiedad de los juegos digitales. Las demandas argumentan que los usuarios en realidad adquieren una licencia de uso en lugar de ser propietarios del producto, lo que también plantea dudas sobre los precios y los derechos de los consumidores en un mercado totalmente digital.

El hecho de que estas demandas se hayan presentado en varios mercados importantes y bajo distintos marcos legales aumenta la presión sobre Sony. Aunque la empresa ha mantenido una postura cautelosa frente a la polémica, deberá presentar una defensa sólida o adoptar nuevas medidas para responder a las preocupaciones de los consumidores y de las autoridades regulatorias.
La situación se vuelve aún más delicada tras los reportes que indican que las nuevas PS5 ya incluyen advertencias sobre el fin de la producción de discos físicos a partir de enero de 2028. Este contexto ha intensificado el debate sobre el futuro de PlayStation y podría convertir los próximos meses en un periodo clave para definir el rumbo de la estrategia digital de Sony.





