Aunque originalmente Techland tenía planeado lanzar un segundo contenido narrativo para Dying Light 2 Stay Human, el proyecto creció en ambición hasta convertirse en algo mucho mayor: Dying Light: The Beast. El regreso del protagonista original es un evento clave que eleva las expectativas, especialmente considerando que, aunque se plantea como una expansión, el estudio lo considera una entrega casi equivalente a Dying Light 3.
El director de la franquicia, Tymon Smektala, comentó en una entrevista con GamesRadar lo difícil que es contener las ambiciones durante el desarrollo. Afirmó que, aunque no es posible alcanzar la excelencia en cada aspecto del juego, sí existen elementos que deben ejecutarse a la perfección para garantizar una experiencia satisfactoria.
Smektala destacó que en Dying Light, los pilares fundamentales son el parkour y el combate cuerpo a cuerpo. Según explicó, el equipo ha dedicado mucho tiempo a perfeccionar cómo reaccionan los zombis al recibir golpes y a distintas armas, algo que podría parecer menor, pero que en realidad constituye una parte esencial del ADN de la serie.
Otro aspecto que el estudio considera crucial es el tratamiento del personaje principal. Smektala admitió que no pueden permitirse errores con Crane, ya que los fans tienen un fuerte apego por él. En The Beast, el protagonista buscará venganza contra el enigmático Barón, responsable de años de experimentos inhumanos, lo que añade un peso emocional importante a la historia.
Finalmente, Smektala subrayó que el enfoque debe estar en el núcleo jugable y en aquellas mecánicas que distinguen al título del resto. Tras las opiniones divididas que recibió el parkour en Dying Light 2, el estudio busca asegurarse de que The Beast cumpla con las expectativas. El juego se lanzará el 22 de agosto en Xbox Series X/S, PS5 y PC, mientras que las versiones para consolas de anterior generación llegarán más adelante en el año.





