El creador de Dead Space y The Callisto Protocol, Glen Schofield, reveló en una entrevista con The Game Business que el título de terror habría vendido entre 6 y 7 millones de copias. Aunque no cuenta con cifras oficiales, aseguró que incluso con 5 millones el juego ya habría recuperado la inversión.
Schofield explicó que uno de los mayores retos del desarrollo fue crear un estudio desde cero en Estados Unidos, lo que disparó los costos del proyecto. A esto se sumó la transición de PS4 a PS5, lo que elevó aún más el presupuesto, que alcanzó los 100 millones de dólares.
Otro desafío fue la necesidad de construir una editorial propia, ya que la existente solo había trabajado en PUBG. Para él, esta decisión representó un sobrecosto importante, aunque necesario para consolidar el proyecto y mantener independencia creativa.
A pesar de los logros en ventas, Schofield confesó arrepentirse de haber lanzado el juego en Navidad de 2022, ya que la presión de Krafton por cumplir con el mercado bursátil coreano resultó en una versión mal optimizada en PC, lo que dañó la reputación inicial del título.
El desarrollador también relató que Krafton dejó de comunicarse con él desde diciembre de 2022 hasta mayo de 2023, periodo en el que su equipo trabajó en un DLC y en 86 parches. Cada actualización pasó por un riguroso proceso de aprobación en el que todos los departamentos debían dar su visto bueno.
Finalmente, habló sobre dos proyectos que no lograron financiamiento: uno llamado Hellion, con un presupuesto buscado de 100 millones de dólares, y otro en colaboración con su hija. Tras estos intentos fallidos, Schofield admitió que podría dar un paso atrás en la dirección de videojuegos, al menos temporalmente.




