Empezando por Castle of Illusion en Sega Mega Drive/Genesis (para los que tengan edad de recordarlo), donde Mickey Mouse saltaba y se abría camino a base de puzles por el mencionado castillo, hasta el más reciente Epic Mickey: Power of Illusion para Nintendo 3DS (un sucesor espiritual), parece que las ilusiones son la perdición de la vida de Mickey en los videojuegos. Secuelas y remakes han hecho referencia al término a lo largo de los años, y ahora llegamos a su más nueva versión, Disney Illusion Island. Pero mientras que los títulos anteriores fueron en gran medida aventuras en solitario con combates tradicionales, Illusion Island prefiere un paseo más informal para cuatro jugadores a través de un mapa inspirado al mejor estilo Metroidvania, para bien y para mal.
Mickey, Minnie, Donald y el legendario Goofy reciben misteriosamente invitaciones a un picnic. Para su sorpresa, las invitaciones han sido enviadas por los Toku, unos pequeños seres desolados por el robo de tres importantes libros de magia. Con la promesa de una gran aventura (y tal vez un picnic al final, o al menos eso espera Goofy), los cuatro icónicos personajes parten a través de un puñado de biomas para recuperar los tomos y arreglar las cosas. Es así que inicia una búsqueda a través de coloridos parajes y ciudades que no se parecen a nada que los cuatro hayan visitado antes.
Como buen metroidvania, Disney Illusion Island separa cada bioma en un vasto mapamundi, al que se puede acceder una vez se ha conseguido un potenciador específico para superar un obstáculo concreto. Eso va desde un doble salto, salto de pared, o una zambullida hacia abajo que puede romper plataformas. Cuanto más lejos viajes, más zonas ocultas descubrirás a las que volver una vez recuperada la habilidad correcta o, en este caso, fabricada amablemente para ti sin costo alguno.




Sin embargo, Disney Illusion Island se diferencia de otros títulos de su clase al no disponer de ataque alguno. Nada de saltar sobre las cabezas de los enemigos para derrotarlos, ni armas con las cuales defenderte. Lo único que podrás hacer es saltar por encima de los villanos que se interpongan en tu camino, lo que requiere resolver algunos puzles con ingenio y un poco de sentido común.
Las batallas contra los jefes aprovechan esto a su favor. No hay que pulsar el botón de ataque para derribar una enorme barra de salud, sino utilizar el entorno y utilizar a tu favor cualquier trampa contra los grandes enemigos. Si bien los patrones no son difíciles de detectar, hay un pequeño aumento en la dificultad (sobre todo para los más jóvenes) cuando llegas a estos momentos clave de la historia.
Por defecto, cada personaje empieza con tres corazones. Si pierdes los tres, ya sea por caer en una trampa o por un enemigo, tu personaje se meterá en un sobre y volverá a un buzón cercano (también conocido como punto de guardado), que abundan en cada nivel. Al fin y al cabo, se trata de un juego para niños, por lo que la naturaleza de la exploración y el progreso se ha centrado en la simplicidad, incluso para los jugadores más jóvenes. Pero eso no quiere decir que los adultos no lo puedan apreciar; al iniciar una partida, tendrás la opción de elegir con cuántos corazones empiezas. Para los que busquen más desafío, pueden elegir un corazón y probar suerte, o elegir la invencibilidad desde el inicio.



La sencillez es el lema de Disney Illusion Island, que simplifica las densas capas de estrategia y técnica que hemos utilizado en otros juegos similares. Su atmósfera infantil es digna de elogio, dado que pocos títulos parecen dar prioridad a esta experiencia fuera de la producción de Nintendo o sin la marca Lego por todas partes.
También resulta refrescante que un juego cooperativo para cuatro jugadores se centre en la cooperación, gracias a un puñado de habilidades exclusivas para el modo multijugador. Sin embargo, este diseño tiene sus inconvenientes: cada uno de los cuatro personajes carece de habilidades únicas. Tampoco hay opciones de dificultad para aquellos que busquen un mayor desafío, aparte de los corazones iniciales, lo que significa que tu experiencia puede variar dependiendo del tipo de reto que busques.
A pesar de una buena secuencia animada inicial, la mayor parte de la aventura transcurre con muy pocas escenas que refuercen la experiencia. En el juego, la animación y los pequeños detalles están maravillosamente trabajados y los nuevos personajes encajan bastante bien, pero parece un paso en falso no incluir más cortos animados para presentar a estos otros personajes o para unir la historia a medida que avanzas. Tampoco hay voces en off, aparte de algunas ocurrencias cuando cada personaje interactúa con el mundo. Sé que parece que estoy siendo quisquilloso, estoy seguro de que a la mayoría de los niños que jueguen les dará igual, pero considerando que el equipo de Dlala Studio muestra un gran nivel de dedicación a la marca, da lástima no poder disfrutar más de ello. En ese sentido, resulta extraña la decisión de no insistir en ello, pero en última instancia no desmerece lo que es una búsqueda divertida y atractiva para un público joven o joven de corazón.




Aunque no satisfará a los que busquen un reto, además que jugar solo no es lo ideal, Disney Illusion Island es un maravilloso punto de entrada al género metroidvania. Se muestra mucho amor por la marca Mickey, algo que se echa en falta en otros lugares. Defintivamemte hay algo agradable en volver a un enfoque minimalista, y más aún en un juego que renuncia a los modernos requisitos del combate para conseguir recompensas. Incluso podría apostar que Nintendo estaría orgulloso de este trabajo.

Esta reseña fue escrita luego de jugar una copia digital de Disney Illusion Island recibida por Disney Electronic Content para Nintendo Switch.
