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¿Recuerdas todas esas predicciones de Dante en Smash? Resultaron ser un montón de patrañas (se viene a mi mente Te lo Resumo así nomás), bueno, patrañas hasta la salida del Fighter Pass 2, por lo menos. Todo el mundo se puso nervioso a principios de año cuando Capcom anunció que revelaría algo relacionado con Devil May Cry. Resulta que las revelaciones no tenían nada que ver con Smash, sino que eran nuevas características que se añadirían a la versión en Switch de Devil May Cry 3 Special Edition.

Creo que es sencillo afirmar que muchos de nosotros estaremos más que familiarizados con el juego, desde su lanzamiento inicial en PS2 allá por el año 2005 y la reedición en HD que salió en la generación pasada y la actual. Para aquellos que aún no lo han experimentado, déjenme decirles que ¡Devil May Cry 3 es un clásico de todos los tiempos! Esta Special Edition toma el original, lo acicala para la era moderna y añade algunas encantadoras características exclusivas de Switch que hacen que el juego sea más accesible para los nuevos jugadores, además de refrescar la experiencia para aquellos que ya han blandido la espada de Dante con anterioridad.

Devil May Cry 3 es un juego de acción en tercera persona, en la misma línea que las series Bayonetta o Ninja Gaiden (si cuentas los juegos más recientes). Jugarás como Dante, el hijo de un poderoso Demonio que se embarca en un viaje personal para vengarse de su hermano. Afortunadamente, como hijo de un demonio, Dante tiene algunos poderes bastante especiales, incluyendo la aparente habilidad de resucitarse a sí mismo.

El Devil May Cry original fue creado por el legendario desarrollador Hideki Kamiya, que también creó Bayonetta y el muy apreciado The Wonderful 101. Aunque Kamiya no participó en el desarrollo de DMC3, su ADN se puede sentir en todo el juego, desde las cutscenes hasta las bromas de Dante y, por supuesto, en el combate. A pesar de su edad, Devil may Cry 3 se siente entre los mejores juegos de acción en tercera persona de su clase, lo cual nos hace pensar lo bien estructurado que está para mantenerse sólido en la actualidad.

El combate es el corazón del juego y en dónde pasarás la mayor parte de tu tiempo, por lo que realmente es útil y placentero que la jugabilidad sea tan satisfactoria. El combate se desarrolla como un baile entre los ataques a distancia y los ataques cuerpo a cuerpo, tendremos acceso a armas a distancia y a armas de combate cuerpo a cuerpo, que pueden variar en cualquier momento del juego. A diferencia de las versiones anteriores, ahora puedes cambiar entre ellas sobre la marcha y usarlas para hacer malabares con los oponentes y construir combos impresionantes, pero detallaremos eso más adelante.

Desde el inicio se te brinda la libertad de seleccionar uno de los cuatro estilos de combate, lo que te permite dar un giro único a la forma en que abordas el combate. Cada estilo proporciona algunas habilidades únicas y puede ser nivelado para desbloquear otras habilidades que se van sumando.

Trickster, mi favorito de los cuatro, se centra en la movilidad. El estilo desbloquea un salto evasivo y un recorrido por la pared. Nivelar el estilo mediante el uso desbloquea más habilidades que incrementarán en más la movilidad.

Royal Guard es un estilo defensivo, que ofrece bloqueos y parries, así como la capacidad de absorber la energía de los golpes del enemigo antes de desatar esta energía en un contraataque devastador.

Gunslinger, como su nombre indica, se centra en el combate a distancia y ofrece una serie de habilidades que mejoran tus armas. En ese sentido, si eres de los que prefiere tener lejos a los enemigos, te haría muy bien darle una mirada a esta opción.

El cuarto estilo, Swordmaster, desbloquea ataques adicionales para cada una de tus armas y te permite adaptar un juego mucho más agresivo sobre todo aquel que se atreva a ponerse en tu camino.

Cada uno de los estilos permite un enfoque realmente único del combate. No obstante, como señalé líneas arriba, donde la versión de Switch de Devil May Cry 3 sacude las cosas es mediante la introducción del cambio de estilos en tiempo real. Esto te permite cambiar entre ellos sobre la marcha, lo que permite algunos combos verdaderamente creativos.

Esa es una característica se incluyó a partir de DMC4, pero su adición a Devil May Cry 3 realmente cambia mucho la experiencia y añade algo nuevo para los veteranos de la versión original. La opción de cambiar de estilo sobre la marcha me pareció bastante abrumadora al principio y opté por seguir con un estilo a la vez hasta que lo dominara, pero con el tiempo la posibilidad de cambiar realmente abre el juego en muchos sentidos y lo hace sentir más moderno.

Esta versión del juego también incluye la posibilidad de cambiar entre cualquiera de tus armas usando un menú radial. La versión original del juego permitía equipar dos de cada tipo y cambiar entre ellas, obligando a los jugadores a ser mucho más selectivos con su creciente arsenal. Esta característica, combinada con la posibilidad de cambiar de estilo, realmente modifica la forma de jugar y permite experimentar bastante.

Los combates son extremadamente rápidos, y esto puede ponerse incluso mucho más ágil con el modo «Turbo», que aumenta la velocidad en un 20% más. Afortunadamente el juego funciona bastante bien y es extremadamente sensible, haciendo que en una fracción de segundo podamos esquivar ataques y volver a enfocarnos en nuestros enemigos para seguir repartiendo palizas.

Dicho esto, este es un juego extremadamente implacable. El DMC3 original fue notoriamente difícil, después de todo, el lanzamiento occidental tuvo la dificultad normal igualada con el modo difícil de la versión japonesa. La edición especial suaviza un poco ese detalle, pero las batallas aún requieren de toda tu atención o te arriesgas a que te corten en pedazos por uno de los muchos monstruos del juego. En general el control es bastante generoso, por lo que la muerte rara vez resulta en una pérdida de progreso significativa.

Los enemigos dejan caer orbes rojos que pueden ser utilizados para desbloquear nuevas habilidades y mejorar tus armas, permitiendo un cierto grado de personalización y asegurando que el combate nunca se vuelva rancio. Después de todo, tu estilo de combate continúa evolucionando a lo largo del juego.

El juego parece funcionar bastante bien a 60 FPS. Los diseños de los enemigos son geniales, pero habría sido interesante ver algo más de variedad en ellos. Los jefes están particularmente bien diseñados, con una gama de criaturas de aspecto lúgubre que proporcionan algunos momentos destacados. Las batallas contra ellos van desde emocionantes combates uno a uno con oponentes similares hasta batallas más colosales con bestias que llenan la pantalla. También hay algunas otras más interesantes en donde la idea y la estrategia consiste en dominar el entorno antes que respaldarnos en nuestras propias destrezas en el combate.

Los entornos del juego están bien diseñados y siguen manteniéndose bastante aceptables a nuestra época. Lo que vemos aquí son arquitecturas góticas que suelen ser la marca de muchos de los juegos de PlatinumGames. Después de todo, hay que recordar que muchas de las cabezas de Platinum empezaron en Capcom. En ese sentido, es impresionante lo bien que han seguido manteniendo el estilo para el tercer título de la franquicia.

Devil May Cry 3 Special Edition toma un clásico y le añade una buena dosis gráfica y algunas características nuevas que consiguen que el juego se sienta fresco e incluso más agradable que en las anteriores encarnaciones. El título incluye el popular modo Blood Palace , que ofrece 9999 niveles en un modo de supervivencia del tipo arena.

La versión en Switch permite el elemento cooperativo local para el Bloody Palace, lo que permite algunos ataques cooperativos bastante divertidos, además de diferentes estrategias de combate. Bloody Palace ofrece horas de rejugabilidad y me hizo regresar para ver cuánto más podía avanzar mientras desbloqueaba más habilidades de combate y armas. Además, considerando que el juego es algo más abierto para todos, considerando el equilibrio de dificultad, pude jugar este modo con mi esposa, quien no tuvo muchos problemas en seguirme el paso.

Aparte de algunos elementos que no pueden variar, como la cámara, el port en Switch de Devil May Cry 3 Special Edition es una maravillosa mejora de un excelente videojuego de acción y aventura. El Modo Freestyle ofrece a los jugadores muchas opciones para infligir dolor a los engendros del infierno, y el Bloody Palace cooperativo es sólido como una roca.

La gama de elegantes ataques se prestan muy bien en algunos de los combates más exquisitos que la franquicia ha visto. Si nunca jugaste DMC3, o lo hiciste hace años, esta versión es la forma definitiva de re ingresar a la primera aventura canónica de Dante. No puedo recomendarlo lo suficiente a los fans de la serie o a los forasteros.