La fase de prueba de World of Warcraft: Forever se ha visto envuelta en una inusitada polémica debido a la falta temporal de un filtro de nombres adecuado, lo que permitió que numerosos usuarios crearan personajes con apelativos ofensivos durante los primeros días.
El productor senior Tom Ellis reconoció a través de sus redes sociales que el sistema automatizado no estuvo listo para el inicio de la beta, confiando erróneamente en el criterio de la comunidad tras dos décadas de historia, un fallo que obligó al equipo a revisar manualmente los registros.
Ante esta situación, el estudio implementó una severa oleada de suspensiones y bloqueos coincidiendo con el lanzamiento del primer parche importante, castigando sin miramientos a aquellos jugadores que intentaron burlar las normas tradicionales de la plataforma.
Lejos de asumir responsabilidades, algunos de los usuarios afectados recurrieron a foros y redes sociales para fingir inocencia, una actitud que quedó rápidamente al descubierto cuando los desarrolladores comprobaron en la base de datos el historial completo de los personajes ocultos.
Con esta política de tolerancia cero hacia los comportamientos tóxicos, Blizzard busca preservar el espíritu cooperativo y la convivencia dentro de esta nueva experiencia multijugador, recordando que las reglas de conducta aplicadas en el título se mantienen inalterables desde sus orígenes.





