Aunque durante años Warframe y Destiny 2 fueron considerados rivales directos dentro del género de los shooters como servicio, el equipo de Digital Extremes asegura que no está celebrando la decisión de Bungie de poner fin al desarrollo de nuevo contenido para Destiny 2. De hecho, la noticia ha generado una profunda tristeza entre algunos de sus desarrolladores.
Así lo expresó Megan Everett, directora de comunidad y responsable de operaciones en vivo de Warframe, quien afirmó en una entrevista con Eurogamer que la llegada de Monument of Triumph, la última gran actualización de Destiny 2 lanzada el pasado 9 de junio, representa un momento muy difícil para la industria.
Everett aseguró que la noticia fue “desgarradora” y que jamás imaginó ver el día en que Bungie anunciara el final de la historia y el contenido de uno de los juegos más importantes del género. Según comentó, la situación no solo afecta a Bungie, sino también a millones de jugadores que han acompañado a Destiny durante años.
La ejecutiva también dejó claro que, pese a las constantes comparaciones entre ambas franquicias, nadie dentro de Warframe está celebrando lo ocurrido. Por el contrario, considera que la competencia es algo saludable para cualquier género y que Destiny desempeñó un papel fundamental en la evolución de los juegos como servicio.
Además, Everett elogió el trabajo realizado por Bungie a lo largo de los años, destacando cómo el estudio logró expandir y mantener viva la historia de Destiny a pesar de los numerosos desafíos que enfrentó. Para ella, la desaparición de uno de los principales referentes del género supone una pérdida para toda la industria.

Otro aspecto que lamentó fue la reacción de parte de la comunidad. Según explicó, tras el anuncio del cierre del contenido de Destiny 2 comenzaron a aparecer numerosas muestras de apoyo y cariño hacia Bungie, algo que considera positivo, pero que quizás llegó demasiado tarde. En su opinión, el estudio podría haberse beneficiado mucho más si ese respaldo hubiera sido tan visible durante los momentos más difíciles.
La decisión de Bungie llega después de una prolongada caída en la cantidad de jugadores y de una expansión reciente que no cumplió con las expectativas. A esto se suma que Sony reportó recientemente una pérdida contable de 765 millones de dólares relacionada con activos de Bungie, tras el lanzamiento de Marathon. Aunque Sony no ha compartido cifras oficiales sobre el rendimiento del juego, el contexto deja en evidencia los desafíos que enfrenta actualmente el histórico estudio detrás de Destiny.





